Mitos y realidades sobre el gobierno corporativo

Una reciente investigación demostró que la rentabilidad de las compañías está directamente relacionada con sus prácticas de gobierno.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
febrero 23 de 2015
2015-02-23 12:47 p.m.

Una investigación realizada por Inalde Business School en el 2014, titulada Prácticas de Gobierno Corporativo y su Influencia en el Desempeño de Empresas Familiares y no Familiares en Colombia, demostró que la rentabilidad de las compañías está directamente relacionada con sus prácticas de gobierno.

Cada vez adquiere mayor importancia en el mundo empresarial contar con buenas prácticas de gobierno corporativo, pero lo cierto es que no todas las exigidas en la legislación colombiana (Hard Law) o recomendadas por las cámaras de comercio (Soft Law), resultan positivas en el desempeño de empresas familiares y no familiares del país.

Esta fue la razón principal para determinar, como objetivo de la investigación, la relación entre la aplicación de prácticas de gobierno corporativo y el desempeño de las empresas. Se definió como muestra las 115 compañías inscritas en el Registro Nacional de Valores entre los años 2008 y 2012, de las cuales 64 son empresas no familiares y 51 son empresas familiares.

Se analizó la información suministrada por estas firmas, a partir de regresiones múltiples, para entender cuáles de las 41 prácticas de gobierno corporativo establecidas en el Código País Colombia (cuestionario de 80 preguntas) afectaban de manera positiva o negativa el desempeño de las empresas.

El primer mito es creer, desde el punto de vista de los empresarios, que el gobierno corporativo (juntas directivas y asamblea de accionistas) no influye ni positiva ni negativamente en el desempeño de la empresa. La investigación encontró que sí hay prácticas que influyen de manera positiva y de manera negativa en el ROA (rentabilidad sobre activos), en el ROE (rentabilidad sobre patrimonio) y en el endeudamiento.

El segundo mito es que las juntas directivas deben tener miembros impares. Encontramos evidencia empírica de que las juntas con miembros impares influyeron negativamente en el desempeño de las empresas de la muestra. La razón de este mito por parte de los legisladores, que en su mayoría son abogados, es dirimir mediante votación y lo ven como el camino normal para llegar a decisiones. Sin embargo, una de las primeras reglas del management es la de llegar a consensos; todo lo contrario a la recomendación de los legisladores.

El tercer mito es que los comités de junta o gerenciales son una pérdida de tiempo. Los fundadores de empresa siempre han sentido que los comités no son una forma de gestión adecuada. De hecho, he escuchado a muchos decir: “si quieres que algo salga mal, déjaselo a un comité”, pero hoy puedo demostrarle a estos empresarios, gracias al estudio, que mediante comités, tanto gerenciales como de junta, mejora la prudencia en la toma de decisiones y por consiguiente la rentabilidad.

El cuarto mito es que no es necesario hacer tantas juntas directivas. En mi vida como consultor y profesor les he oído decir a los empresarios que no es necesario hacer tantas juntas directivas y, aunque me he esforzado en la necesidad de trasmitir la importancia de hacerlas mínimo una vez al mes, ahora he logrado demostrarles científicamente que a mayor número de juntas directivas, mayor rentabilidad sobre activos.

El quinto mito es que a menor información al accionista, mejor para el directivo. He escuchado la siguiente frase: “al accionista hay que darle poca información para que no se involucre tanto en la organización”. La realidad dice todo lo contrario. A mayor información al accionista, mayor rentabilidad sobre los activos.

El sexto mito es que para lograr mayor rentabilidad hay que mantener la empresa en tamaño pequeño, porque se controla más su crecimiento. Esta afirmación resultó falsa en la investigación. Por el contrario, a mayor tamaño, mayor rentabilidad, especialmente en las empresas familiares.

El séptimo mito viene por parte de los legisladores, quienes exigen tener suplentes de junta directiva. Hay evidencia de que los suplentes influyen de manera negativa en la rentabilidad de las empresas porque al parecer no están lo suficientemente informados para tomar decisiones.

El octavo mito es crear de manera excesiva códigos y reglamentos en la empresa. El gobierno corporativo debe realizarse para encontrar un equilibrio de poderes y no para generar pérdidas por prácticas innecesarias.

El noveno mito es que el endeudamiento es negativo para la empresa. Encontramos que los empresarios familiares, principalmente, son muy dados a evitar el endeudamiento. Este resultó una variable fundamental para la rentabilidad de las empresas, de acuerdo con la investigación.

El décimo mito está relacionado con el número de miembros de junta independientes. La ley 964 en Colombia establece que debería existir un 25% de miembros independientes en la junta directiva, mientras que en el resto de los países desarrollados es del 50 por ciento.

Es por esta razón que los miembros independientes, al ser tan pocos, no están influyendo de manera positiva o negativa en la rentabilidad de la empresa. Si se le quiere hacer un bien al país, deberíamos estar al mismo nivel de los países desarrollados, donde se ha demostrado que a mayor número de independientes, mayor rentabilidad.

Estimados empresarios, legisladores y organismos de control y apoyo, estamos frente a una cantidad de mitos frente a los cuales, todos tenemos la responsabilidad de empezar a derrumbar desde la academia y desde la praxis, colocando nuestro grano de arena para que se tomen las decisiones empresariales correctas.

Gonzalo Gómez Betancourt,*
Ph.D., Director de Executive Education INALDE Business School.
 

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