Nuestro futuro, reflexionemos

La elección de los 268 congresistas es vital para el futuro del país. El órgano legislativo necesita

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
marzo 06 de 2010
2010-03-06 06:28 a.m.

  Si queremos que Colombia tenga unas instituciones sólidas y respetables, todos debemos salir a votar el próximo 14 de marzo. Es un deber ineludible y necesario.
Ese día todos los votantes recibiremos tres tarjetas electorales: para Senado de la República, Cámara de Representantes y Parlamento Andino, y quienes lo deseen, pueden solicitar una cuarta para participar en la consulta popular para elegir el candidato presidencial del Partido Verde o el del Partido Conservador Colombiano.
La elección de los 268 congresistas es vital para el futuro del país. El órgano legislativo necesita renovarse, depurarse y convertirse en un verdadero motor de desarrollo para Colombia.
Por eso, para no botar el voto es necesario que hagamos la tarea como toca. Hay más de 2.000 candidatos inscritos, de todo tipo. En distintos sitios en Internet se puede revisar su hoja de vida, su trayectoria y conocer sus propuestas. Hay gente muy seria, y uno supone que los diferentes partidos y movimientos políticos no feriaron su avales, sino hicieron un trabajo juicioso de selección de las personas más idóneas.
Hay mucho en juego. A Colombia no le sirve de nada tener un presidente non plus ultra, sino que también es importante contar con un Congreso, en el que sus miembros se interesen más por impulsar leyes y proyectos que beneficien a la mayoría, y menos por el reparto burocrático y la dieta parlamentaria.
Para lograr esto hay que salir a votar y hacerlo a conciencia para elegir a los mejores. Necesitamos legisladores preparados, creativos, de mente abierta, globalizados y probos. Esto último es muy importante en este momento. Como colombianos no podemos permitir que se repita el bochornoso espectáculo de congresistas -los representantes del pueblo- que salen de su curul para la cárcel.
Necesitamos derrotar la abstención, hay que invitar a nuestros amigos y conocidos a que salgan a cumplir con su deber democrático. Si hay un buen caudal de votos subirá el umbral electoral y esto se convertirá en un filtro para los candidatos. El otro problema es la compra de votos por un mercado, unas tejas o una caja de pollo. Este fenómeno se seguirá presentando mientras subsista la pobreza, y ésta no se acabará hasta que todos nos unamos en un proyecto común de país.
Si no votamos el próximo 14 de marzo no nos quejemos después de la calidad de los congresistas que salgan elegidos. Al votar ponemos un grano de arena para la construcción del futuro. Está en juego el porvenir de nuestros hijos y de nuestras familias. Un proverbio chino dice que 'es mejor encender un fósforo que maldecir en la oscuridad'. Nuestro voto el domingo 14 es un fósforo encendido.

mariohernandez@mariohernandez.com

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