Los nuevos retos de los contadores públicos de hoy

El mercado actual sabe y espera que a raíz de los cambios al interior de las organizaciones el contador de hoy esté a la altura de las expectativas y nuevos retos que estas reformas traerán para las compañías, y sus respectivas implicaciones de orden financiero y tributario.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
julio 26 de 2015
2015-07-26 10:10 p.m.

Son varios los conceptos y percepciones de antaño que las organizaciones aún tienen sobre el papel y el rol que desempeña un contador público. Durante mucho tiempo se ha creído que este profesional es quien lleva la contabilidad de la empresa, liquida impuestos, presenta informes -algunas veces tardíos- y, dada su extemporaneidad, no contribuye en la toma de decisiones de alta gerencia.

Sin embargo, las organizaciones deben reevaluar estas premisas si cuentan con un verdadero profesional, debidamente preparado para prestar los servicios que, como asesor, puede brindar y, en últimas, afectar de manera positiva las decisiones más importantes y formular recomendaciones efectivas, con base en lo que ha visualizado a través de los estados financieros de la empresa.

Dichos estados financieros no deben elaborarse simplemente para cumplir con el deber de un cierre contable, es necesario que “hablen” y proyecten con claridad el ambiente contable y financiero, en lo que se conoce como la decibilidad de la contabilidad, un agregado de gran relevancia, que, a través de informes debidamente analizados y estructurados, permite tomar decisiones adecuadas y funcionales.

El mercado de hoy sabe y espera que, a raíz de los cambios que se están presentando al interior de las organizaciones, gracias a la Ley de convergencia hacia el modelo de las Normas Internacionales de Información Financiera -NIIF- y de las Normas Internacionales de Aseguramiento de la Información - Nias-, el contador de hoy esté a la altura de las expectativas y nuevos retos que estos cambios traerán para las compañías y sus respectivas implicaciones de orden financiero y tributario.

Señores gerentes, representantes legales, llegó el momento de romper los paradigmas que durante muchos años ensombrecieron el desempeño y funciones de un profesional de la contaduría pública. No solo estamos para la entrega de informes, somos verdaderos asesores empresariales, que las empresas deberían aprovechar de una mejor manera para conocerse profundamente, mediante el adecuado uso de una de las muchas herramientas que poseen, entre ellas los llamados estados financieros, que ofrecen muchas y variadas oportunidades de mejoras en temas como liquidez, rotaciones de inventarios, de cartera, de endeudamiento y muchas más operaciones que, a su vez, si se planean adecuadamente, contribuirán a la salud financiera de las entidades.

Por eso, en algunos conversatorios y coloquios se me ocurre proponer que el contador, muy respetuosamente, se puede equiparar con el “médico” de la organización, porque al diagnosticar y recomendar sobre los estados financieros, alerta a las empresas a emprender acciones tendientes al mejoramiento.

El ingrediente para la receta del contador de hoy, asesor de empresas, es la implementación de las Niif (Normas Internacionales de Información Financiera). Este reto y oportunidad para la profesión del contador público en Colombia son únicos; hay que estar preparado y dispuesto a contribuir con cada una de las empresas para que lleven a feliz término esta implementación, cuidando y recomendando las diferentes situaciones a las que se van a ver sometidas por el cambio.

Es claro que esto generará repercusiones de tipo financiero y tributario, de allí que en su pasada reforma tributaria el mismo Estado advirtió, “sin querer queriendo”, que tras la implementación de las Niif, se tomará cuatro años para sacar una reforma tributaria que busque contrarrestar los efectos, pues con ellas, son muchas las empresas que disminuirán sus utilidades a declarar y, por ende, bajarán los impuestos a recaudar.

Fíjense cómo, si no estamos al lado de la gerencia para prever estas situaciones, las empresas caerán en temas de orden tributario y seguramente las sanciones no se harán esperar.

Colegas y amigos, la oportunidad está en nuestras manos. Capacitémonos y entremos en esta era moderna y de cambios, nuestra profesión esta remozada, mostrémosle al mundo empresarial de lo que está hecho un contador público, ejecutivo y asesor.

Nos veremos en próximas oportunidades para congratularnos por los éxitos que alcancemos en esta nueva etapa de la profesión contable en Colombia. ¡Éxitos!.

Nelson Ramírez González
Decano Ejecutivo programa de Contaduría Pública Universidad Sergio Arboleda
 

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