¿Nos están pintando pajaritos de oro?

No se sabe si será mejor que entidades multilaterales de crédito vengan a Colombia a loar al gobiern

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
mayo 18 de 2009
2009-05-18 12:11 a.m.

Estas últimas semanas hemos estado recibiendo noticias más o menos buenas. Vinieron altos dignatarios del FMI y del Banco Mundial y pintaron una situación favorable. El representante del FMI hizo caso omiso del rigor usual de esa entidad para juzgar el desempeño fiscal. Dijo que Colombia se había preparado contra la crisis durante los años de auge y que tiene actualmente mucho juego para defenderse, en consecuencia.

Contrasta lo que piensa la tecnocracia local. Guillermo Perry en EL TIEMPO el sábado pasado, por ejemplo, entre las muchas razones que aduce para no reelegir a Uribe destaca que "la política económica durante el boom se volvió francamente irresponsable. Prohijó un aumento excesivo del gasto público, que generó presiones inflacionarias y una revaluación inconveniente del tipo de cambio, y que ahora, cuando más lo necesitamos, no permite aplicar una política anticíclica fuerte". Este diagnóstico lo comparten muchos otros técnicos que le han perdido la fe a la política económica vigente.

Varios de ellos se reunieron con el funcionario del FMI en la Universidad de los Andes y le hicieron ver que estaba mal informado. No se sabe si será mejor que los ejecutivos de las entidades multilaterales de crédito vengan a Colombia a loar al gobierno, como lo hacen ahora, o a criticarlo, como lo hacían antes. Entonces pecaban por exceso de soberbia y ahora de complacencia, con significativa pérdida de credibilidad.

La ANDI, después de haber alertado al país hace poco sobre la inminencia y la severidad de la crisis, le puso freno a su pesimismo. Su última encuesta indica que la industria sigue cayendo, pero cae menos que en la anterior. Entonces, los del gremio se están apresurando a decir que ya tocamos fondo. Los técnicos piensan que esa aparente desaceleración de la caída puede ser una ilusión estadística.

Otro evento que también ha creado ilusión es el reciente aumento del precio del café, aunque el Gerente de la Federación advirtió que no se trata de una bonanza, principalmente porque no hay suficiente café para vender a ese precio.

La cosecha de este año va a ser pobre, por el clima y la renovación de cultivos, y los técnicos cafeteros estiman que el efecto neto sobre las exportaciones va a ser marginal. La subida del precio va a estar compensada por un menor volumen. A pesar de ello, sí va a tener efectos positivos en las familias productoras que van a poder vender su próxima cosecha a buenos precios. Si esta subida nos hubiera cogido con exportaciones del orden de 13 millones de sacos hubiera sido ideal. Con exportaciones de 11 millones de sacos es apenas una buena noticia, posiblemente ensombrecida por pérdidas del Fondo Nacional de Café.

El pronóstico de los economistas para el 2009 sigue siendo malo y el crecimiento esperado puede ser negativo. El desempleo va a seguir aumentando (se acerca a 14 por ciento en las grandes ciudades y en algunas es más alto). La inversión y las exportaciones van a caer y el consumo de hogares crecerá poco.

En el sector manufacturero se espera una caída importante así como en el comercio, el transporte y la construcción. El sector agropecuario va a contribuir muy poco o nada, y los que van a amortiguar la caída van a ser los sectores de hidrocarburos y minería, el gobierno y el sector financiero. La contribución de este último no es sostenible porque a largo plazo no le puede ir mejor que a sus clientes y la cartera mala va en ascenso.

rhommesr@hotmail.com

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