Opinión / Postpiketty

El libro del Capital en el Siglo XXI de Piketty ha causado un fuerte revuelo intelectual despertando los viejos falsos debates de las mal llamadas izquierda y derecha.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
junio 12 de 2014
2014-06-12 05:30 a.m.

Claramente algunos de izquierda se relamen leyendo como los ricos son más ricos y hay una mayor concentración de la riqueza, y algunos de derecha atacan los cálculos del autor por sus problemas metodológicos, las limitaciones del mismo y su posición académica.

La verdad ambos son simples oportunistas que aprovechan un trabajo técnico para usarlo a su favor; aceptemos que el documento presentando es robusto y serio, y se muestra que hay tres fenómenos muy importantes en el capitalismo de entorno globalizado: más ricos, mayor concentración de riqueza y menor pobreza.

Es obvio que a medida que la población crezca hayan más ricos, porque cada vez hay más personas que tienen el talante y la capacidad para llegar a estar en estos listados; también era lógico y esperable que en un entorno globalizado la concentración de riqueza sea más alto que antes del Consenso de Washington y la entrada en vigor de los acuerdos comerciales del WTO, debido a que una cosa era producir riqueza con las limitaciones de las fronteras políticas que limitan el acceso a capital, mercados y rentabilidad: Apple no sería lo mismo si solo vende en Estados Unidos.

Claramente esto causa que los ricos del mundo obtengan utilidades en todos los rincones del mundo, pero los empleados en las naciones, solo obtengan ingresos de los capitales en su país, lo que conlleva a que la concentración del capital obviamente aumente, por las claras diferencias de un ingreso global y uno local.

Más lo que es llamativo del estudio de Piketty es que no menciona la reducción de pobreza en un mundo con una población creciente.

Es cierto que en términos nominales hay más pobres, pero en términos relativos casi todos los países del mundo han reducido en términos relativos y reales la pobreza y la pobreza absoluta en el mundo, mientras la población crece mucho debido a la base poblacional existente.

Esta dicotomía debe ser parte de los debate postpiketty: hay concentración de riqueza con reducción de pobreza.

Esto puede tener su origen en por lo menos dos fenómenos fundamentales: el primero se refiere a que en muchos casos estos multimillonarios que se han creado en el mundo, han logrado sus fortunas por medio de productos que han mejorado la calidad de vida de la población y generando empleo en diversas regiones del mundo, como es absolutamente claro en Asia.

Estos fenómenos han logrado que si bien se causan estas enormes riquezas, si se causa un fenómeno de redistribución de ingreso claro, pero no necesariamente en el mismo país, lo que sin duda es una nueva veta en este debate.

Esto no excluye que es necesario revisar los sistemas tributarios y el gasto público, porque no se puede culpar de todo a los impuestos sino se hace bien el gasto y la redistribución, como es evidente en el sistema pensional colombiano.

Se nos viene un mundo académico, intelectual, tributario y de política pública fuertemente influido por el libro de Pikettty, bien sea por pedir más impuestos a los ricos, que sin duda será el eje de la próxima reforma tributaria en Colombia, donde el tema de la tributación a los dividendos ya tiene un piso teórico y de moda; y por el otro lado se revisara en mucho detalle la efectividad de gasto público, y la generación de riqueza y redistribución en otras naciones diferentes a donde nacieron, ya que si se aumentan los impuestos a los ricos de un lado del mundo, es posible que el otro lado del planeta pierda esta redistribución.

Sin duda, vienen grandes debates, y desafortunadamente han comenzado con muy poca profundidad y con demasiado interés político. 

Camilo Herrera
Presidente RADDAR

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