"Producir otro tipo de cafés en otras zonas geográficas"

“Más de 100.000 cafeteros pobres no recibieron ni un solo centavo del billón de pesos que salió del Presupuesto Nacional; eso no puede volver a repetirse”. Las palabras del investigador de Fedesarrollo, Roberto Steiner, destacan una de las conclusiones de su estudio. El subsidio fue inequitativo.

Redacción Portafolio
Opinión
POR:
Redacción Portafolio
noviembre 11 de 2014
2014-11-11 12:39 a.m.

La política de precios del café en Colombia fue el estudio que aportó Roberto Steiner, investigador de Fedesarrollo, a la llamada Misión de Estudios para la Competitividad de la Caficultura. Acerca de este tema, de candente actualidad, el investigador hizo algunas precisiones, y en particular sobre los subsidios.

¿Cuáles son las objeciones que se le hacen al PIC?

Hay varias. Una escandalosa e incontrovertible y otras que pueden debatirse.

La primera es lo inequitativo que fue; por ejemplo, en el 2013, el 10 por ciento más grande de todos los productores (ordenados por tamaño) recibió el 60 por ciento del subsidio, mientras que el 20 por ciento más pequeño de los productores recibió apenas el 8 por ciento. Esto deja en claro que la distribución del subsidio es inaceptable.

Frente a esto, ¿qué dicen por ejemplo los voceros de Dignidad Cafetera?

Lo más increíble de todo es que cuando presentamos el estudio en la Universidad del Rosario, las personas de Dignidad Cafetera –allí presentes– dijeron que cómo se me ocurría criticar al PIC desde un escritorio en Bogotá.

Vale la pena aclarar que los recursos del presupuesto nacional (con los que se paga el PIC, pues no es plata de los cafeteros), cualquier colombiano tiene derecho a reclamar si esos recursos se distribuyen de manera inequitativa.

¿Y si se volviera a programar?

Para el futuro, debería tenerse en cuenta que el que menos tenga (el que más necesita), sea el que más debe recibir. Futuros mecanismos de apoyo deberían privilegiar el subsidio de bienes públicos, no apoyos directos a los productores.

En otros países ¿cuáles han sido los mecanismos de apoyo?

En América Latina se ha venido favoreciendo el gasto en bienes públicos frente a los apoyos directos.

Mientras que en Colombia aproximadamente el 90 por ciento se va en apoyos directos, el 10 por ciento se destina a bienes públicos.

Para el caso de Brasil, la relación es 30–70 por ciento.

¿Cuál habría sido el escenario ideal para haber gastado los 1,3 billones que se han pagado por PIC?

En bienes públicos. Estos pueden ser muy equitativos; por ejemplo, la educación, pues se imparte a todo mundo por igual; también podría ser educación y salud, pero otros dirían infraestructura. En fin, no estoy preparado para dar esa respuesta y esto, en particular, no lo analicé en el estudio.

¿Pudo haber sido de otra forma más expedita?

Sí. Debió mantenerse la cohesión social, garantizando que el campesino hubiese podido mantener a sus hijos en el colegio o sus servicios de salud. Era entregando subsidios, no por producción o por área sembrada, sino por cabeza.

Esto con el fin de garantizar la permanencia de los cafeteros en sus fincas y en su actividad, así el precio hubiese sido malo.

Hay formas inteligentes de dar subsidios, pero la idea del PIC, precisamente, no fue la mejor.

Si los problemas han sido de precio, ¿hay posibilidad de que Colombia sea actor en su fijación?

No estoy seguro de esto. El café es una materia prima. Más bien, debemos ser modestos y sujetarnos a las leyes del mercado, pues el ‘grueso’ de lo que se produce en el país es una materia prima agrícola.

Ser humildes, poniendo los pies sobre la tierra, nos lleva a tomar las mejores decisiones.

¿Cuál, por ejemplo?

Pensar en temas como los que plantea esta Misión, como producir otro tipo de cafés en otro tipo de zonas geográficas, por ejemplo el café robusta.

¡Han dicho que eso no se puede!

Sí. Pero es la gente (cultivadores e inversionistas en el agro) quienes deben tener la libertad de hacerlo y el que quiera arriesgar sus capitales, que lo haga.

No puedo decir si Colombia va a ser exitosa produciendo café robusta, pero eso debe demostrarlo el mercado y no frenarse una iniciativa como esta por culpa de una decisión política y burocrática.

Acerca de esto, Aguinaldo José de Lima, el experto brasilero que contó la experiencia de Brasil en el tema cafetero, reconoció que hace 30 años sus paisanos vinieron acá a aprender de café; comentó que hoy los colombianos deberán ir a Brasil a aprender de café.

CONCLUSIONES DEL ESTUDIO DE STEINER PARA LA MISIÓN CAFETERA

• En Colombia la política cafetera parece haber tenido objetivos inconsistentes, en tanto ha buscado al mismo tiempo estabilizar precios y maximizar el ingreso al productor.

• Este doble objetivo no se contempla intertemporalmente, sino período a período, lo cual ha significado bajos niveles de ahorro en épocas de precios elevados y altos costos fiscales cuando los precios externos se han deprimido y se han otorgado subsidios.

• La volatilidad del ingreso externo se asocia tanto a la volatilidad del precio externo como a la de la tasa de cambio.

• Dada dicha volatilidad, se debe fomentar (e incluso subsidiar) el uso de instrumentos de mercado para la mitigación de riesgos.

• La distribución del subsidio a través del PIC ha sido altamente inequitativa, pues una proporción importante la ha recibido un reducido número de grandes productores.

• La revisión de la experiencia internacional sugiere que en la mayoría de países productores la política de precios se ha liberalizado.


Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado