‘No nos vamos del Putumayo’: Vetra Group

El presidente de la empresa desmiente los rumores sobre la suspensión de las actividades en el sur del país. Dice que allí está la cuenca del futuro.

Redacción Portafolio
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diciembre 10 de 2014
2014-12-10 02:57 a.m.

Desde mediados de este año empezó a circular por los pasillos de los principales foros y congresos petroleros el rumor de una estampida de empresas del sector, con operación en el Putumayo.

A voz baja se comentaba que era insostenible la actividad de las principales petroleras en la zona: los atentados de las Farc, la resistencia de las comunidades al desarrollo de las operaciones y los obstáculos para transportar los barriles a los puertos llevaron a algunas empresas a suspender sus operaciones.

Pero no es este el caso de Vetra Group, según lo afirmó el presidente de la empresa, el exministro venezolano Humberto Calderón Berti.

“No nos hemos planteado la opción de salir de la zona, hay compañías que se están yendo, los valores de las empresas en la bolsa de Canadá han disminuido por lo menos un tercio y si a eso le sumas los precios la situación es muy complicada, pero nosotros no nos hemos planteado salir”, señaló el ejecutivo.

Esto no quiere decir que la empresa sea ajena a las dificultades operativas que enfrenta el sector en ciertas zonas del país.

Este año la empresa debería estar produciendo 23 mil barriles diarios de petróleo, en cambio produce 15 mil barriles en promedio. Aunque los datos consolidados de este año aún no han sido publicados, el presidente de la empresa asegura que en lo que va del ejercicio el Ebitda (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortizaciones) es menor en un tercio.

LA APUESTA POR EL SUR

De acuerdo con Calderón Berti, la razón que los lleva a resistir es sencilla: “el Putumayo es la cuenca del futuro en Colombia”.

“Me parece bien hablar de no convencionales, de plataformas continentales, pero estamos hablando de mediano y largo plazo, y Colombia vive una situación muy crítica ahora: la relación entre reservas y producción es baja, y con un millón de barriles diarios no se puede mantener en el tiempo porque las reservas son muy precarias”, afirma Calderón Berti.

En pocas palabras, para el empresario, en este momento, y con la actual coyuntura de precios, las plataformas continentales y no convencionales ‘son humo’, y el Putumayo ‘lo tenemos a la mano’.

La esperanza que posa la empresa sobre esta cuenca amazónica radica en que, en los últimos años, los hallazgos reportados en esta zona del país han sido más importantes que en otras áreas como los Llanos Orientales, donde los campos existentes están en declinación y las perspectivas son más bien bajas.

“Es una cuenca que prácticamente no ha sido tocada y tiene un potencial muy alto, va desde el alto de la Macarena y pasa por Ecuador y Perú”, explica el experto.

Actualmente en esta zona trabajan seis operadoras, incluidas Ecopetrol, Amerisur y Vetra y se movilizan diariamente cerca de 250 tractomulas que transportan el crudo, porque los atentados al oleoducto Trasandino, por el que se saca el hidrocarburo, son pan de cada día.

En lo que va del año se han producido 137 afectaciones a la infraestructura, por cuenta de los atentados y los bloqueos de las comunidades y, aunque con respecto al año pasado han disminuido 50 por ciento, el problema sigue siendo un gran obstáculo para las operaciones.

“Las compañías petroleras aspiramos a que haya normalidad operativa, porque hay un escenario de semianarquía (...) Si nos dejan trabajar podríamos producir mucho más que eso”, señaló Calderón Berti.

Aunque aún no se ha definido el plan de inversiones del 2015, es prácticamente un hecho que la empresa va a disminuir su presupuesto para el próximo año.

Esto afectará particularmente la inversión en el Putumayo, donde Vetra mantiene el 75 por ciento de su operación.

SE NECESITA PLAN DE CHOQUE PARA LA REGIÓN

Una reforma al esquema de regalías y una gran inversión social podrían frenar los bloqueos a los campos petroleros.

En un día normal seis personas se pueden parar en la mitad de una carretera y frenar el acceso de los trabajadores a un campo petrolero. Con estas situaciones son con las que se tienen que enfrentar todos los días las petroleras que operan en el sur del país.

“Si yo fuera del Putumayo, también protestaría”, dice Calderón Berti, “es una zona apartada, con inmensos problemas sociales, en la que hay agua pero no acueducto, hay posibilidades de electrificación, pero no hay luz, no hay un núcleo universitario, las instalaciones de salud son precarias, todo esto, aunado a la presencia de la guerrilla y el narcotráfico, hace una situación compleja”, señaló.

No obstante, asegura que es injusto que estos problemas se los achaquen a las petroleras, porque es responsabilidad del Estado solucionarlos.

Dice que devolver las regalías a las zonas productoras podría contribuir a frenar el descontento. Pero, además, sugiere que haya una inversión estatal integral en el sector, para ello la empresa le presentó a la Presidencia de la República un estudio que muestra una guía de ruta que podría mejorar las condiciones de vida en Puerto Asís, Putumayo.

Nohora Celedón

nohcel@portafolio.co


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