Realidades para trabajar

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
noviembre 05 de 2015
2015-11-05 12:07 p.m.

Los avances de resultados que se conocen del Censo Nacional Agropecuario (CNA), que adelantó el Dane, son una fotografía del país rural, que revela realidades y oportunidades.

Cuando se analiza la información con espíritu propositivo, se advierte que en el país hay 44,5 millones de hectáreas por sembrar. Quiere decir oportunidades y más oportunidades para la agricultura.

El tercer Censo Nacional Agropecuario debe ser la coyuntura para que el país retome su vocación agrícola y entienda que en su inmensa mayoría el territorio de Colombia es rural. Y que cerca del 60% de los ingresos en estas zonas corresponden a la agricultura, de acuerdo con datos del censo.

Quizás el dato que invita a la mayor reflexión es el relacionado con los cultivos agrícolas, que ocupan el 6,3% del área rural. A ello se suma que Colombia sigue siendo un país de minifundista, 70% de las explotaciones agropecuarias son menores a cinco hectáreas, según el CNA.

La asistencia técnica y la infraestructura también son temas a los que se les deben poner atención. En el primer caso, el Censo mostró que el 9,6% de las unidades productivas con menos de cinco hectáreas recibieron asistencia. Y en el segundo, el 83,1% de los productores consultados manifestaron no contar con la infraestructura adecuada.

Si bien estas cifras deben preocupar, por el poco acceso al conocimiento de productos, tecnologías y servicios, en el mediano y largo plazo se puede pensar en que si se mejoran aspectos como la asistencia técnica y la infraestructura, por citar dos ejemplos, de la mano de políticas públicas con foco en mejorar la productividad y las condiciones rurales, Colombia puede desarrollar de manera importante su potencial agrícola.

Estas realidades se deben enmarcan en una coyuntura como la actual, marcada por una alta devaluación (36% en los últimos 12 meses), en un país que importa 10 millones de toneladas de alimentos al año y que exporta 5 millones. Los hechos se deben alinear con el norte de los programas del Gobierno nacional para estimular la producción agrícola, que tienen como meta de sembrar 1 millón de hectáreas en los próximos tres años.

Estamos en sintonía con las manifestaciones recientes del Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri, quien indicó que “el acceso a tecnologías e investigación son claves para lograr la competitividad en el campo. Debemos apuntar a depender de lo que nosotros mismos cultivamos y dejemos de importar. Que podamos garantizarle a los colombianos la seguridad alimentaria”.

Desde la empresa privada que produce insumos y servicios para mejorar la productividad agrícola del país apoyamos estas iniciativas. La nuestra es una industria fuerte en investigación y desarrollo, que ofrece transferencia de conocimientos, experiencias y tecnologías.

Lo anterior se corresponde con los objetivos de una compañía como Syngenta, la cual viene desarrollando a través del Plan para una Alimentación Sostenible (The Good Growth Plan en inglés), un proyecto de talla mundial, cuyo principal objetivo es mejorar la sostenibilidad agroalimentaria a nivel global.

Por ello, identificamos oportunidades de trabajo conjunto, para aportar conocimientos, experiencias y tecnologías para que Colombia desarrolle su potencial agrícola, en un escenario como el rural, que seguramente se convertirá en espacio de crecimiento, si se tiene en cuenta que los precios de las materias primas se encuentran deprimidos a nivel mundial. Y así pasemos de los diagnósticos a los hechos.

Mauricio Cardenas Orjuela
Director Comercial Andinos de Syngenta

 

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