Regiones colombianas, golpeadas por la crisis

La crisis mundial tiene por estos días a muchos con los pelos de punta.

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
septiembre 29 de 2011
2011-09-29 01:34 a.m.

 

En relación con la forma como Colombia puede afectarse por la crisis mundial es preciso subrayar que, si bien se anticipan algunos consecuencias generales en la economía, es necesario identificar el posible efecto a nivel regional, pues resulta inexacto formular una aproximación genérica que cobije a todas las entidades territoriales.

En términos generales, se pueden identificar algunos efectos de la crisis económica mundial en las regiones colombianas, relacionados con operaciones de financiamiento, flujos de inversión extranjera, operaciones de comercio exterior, remesas y regalías.

En primer lugar, y en referencia a operaciones de financiamiento externo, es claro que ante la complejidad de la situación económica mundial resultará más complicado, e incluso más oneroso, adelantar operaciones de financiamiento en el exterior, modalidad que no es exclusiva de la Nación, como lo han demostrado diferentes entidades territoriales que han encontrado en operaciones de crédito o en colocaciones en el exterior, una alternativa para financiar diversos proyectos.

En segundo término, la contracción de las economías desarrolladas tiene siempre una consecuencia en países como Colombia, pues la demanda de materias primas y otro tipo de productos generalmente se reduce con un consecuente impacto en la producción local que, además, puede afectar transitoriamente el mercado laboral.

Al respecto, las regiones con una clara e identificada oferta de bienes exportables deben anticipar de la mano del Gobierno Nacional el posible impacto en la producción y diversificar los destinos de la misma, tal y como se ha hecho en el pasado cuando el país, por circunstancias económicas o políticas, ha visto restringida la demanda de su oferta exportadora por parte de algunas naciones.

En este mismo sentido, y como tercer impacto probable de la crisis en las regiones, es claro que el deterioro de las condiciones económicas en otras naciones puede traducirse en la reducción de la inversión extranjera directa, lo cual también podría tener un efecto nocivo sobre la generación de empleo en varias zonas del territorio colombiano.

Así pues, y aunque el país sigue siendo un destino atractivo para el inversionista foráneo, condiciones adversas en algunas naciones limitarán los flujos de capital provenientes de países en problemas, hecho que debe motivar la búsqueda de inversionistas en naciones que se hayan mostrado relativamente ajenas a los perversos efectos de la crisis mundial.

En cuarto lugar, resulta obvio afirmar que las crisis económicas tienen un impacto fuerte y directo en los niveles de empleo.

En este sentido, el transitorio deterioro en los índices generales de empleo en países como Estados Unidos o España, y como la evidencia empírica lo ha demostrado, tendrá un impacto inmediato en los flujos de remesas que los colombianos que viven en esas naciones envían a Colombia. eso afectará negativamente a ciudades que, como en el caso de Pereira y otros municipios del Eje Cafetero, han observado una histórica dependencia de tales ingresos. Adicionalmente, y como ya se nota en el caso de compatriotas que han regresado de España, una crisis profunda y prologada en el exterior puede ocasionar también la masiva repatriación de colombianos al país, hecho que necesariamente deben advertir y anticipar las administraciones de algunos municipios y departamentos por los posibles impactos sociales de una situación de esta naturaleza.

Finalmente, se pueden citar un par efectos adicionales de la crisis económica mundial.

Al revisar experiencias anteriores, es evidente que las crisis pasadas han tenido también un efecto en el mercado del petróleo, en donde ha sido recurrente la reducción de los precios internacionales del crudo.

Esto, como lo demostró la crisis económica mundial del segundo semestre del 2008, generó una disminución en los ingresos que el país recibió por concepto de exportación de crudo, lo cual afectó en su momento las regalías transferidas a diversos departamentos y municipios.

Ciertamente, la actual crisis puede afectar los niveles de demanda de petróleo, y en consecuencia su precio. esta situación, al igual que en el 2008, podrá afectar los ingresos que el país recibe por dicho concepto, efecto que de alguna manera será transferido a nivel regional.

Sin embargo, y como algo que algunos sectores pueden considerar positivo, es evidente que las crisis económicas suelen impulsar al alza los precios de metales preciosos como el oro y la plata, hecho que seguramente estimulará aún más la exploración y explotación de estos metales, dándole un nuevo ímpetu a esta actividad y avivando la discusión en relación con polémicos proyectos como los previstos en el páramo de Santurbán, en Santander, o en la mina La Colosa, en Cajamarca (Tolima).

La economía colombiana ha demostrado ser robusta y saludable, además de contar con un alto grado de adaptación ante las adversidades externas.

No obstante, cada crisis es distinta y puede tener efectos inesperados, por lo que resulta indicado que, partiendo de sus características particulares, cada entidad territorial anticipe con juicio y objetividad loss efectos que la actual situación mundial podría generar, y de la mano de los gremios, la academia y el Gobierno Nacional se tracen estrategias para mitigar las potenciales consecuencias de la crisis. Ojalá la coyuntura electoral no distraiga la atención a tan prioritaria tarea. 

 

Eduardo Bejarano Hernández

Analista en desarrollo territorial

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