Retos y necesidades de una política pública para los jóvenes

La Organización de las Naciones Unidas considera fundamental el incremento de políticas y programas orientados a los jóvenes, con el fin de aprovechar todo su potencial y mejorar la situación socioeconómica y el bienestar de las próximas generaciones.

Redacción Portafolio
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mayo 28 de 2015
2015-05-28 01:28 a.m.

Si bien Cali ha mostrado en el mercado laboral una clara mejoría durante el último año, ya que la tasa de desempleo pasó del 15,1 por ciento en el 2014 al 13 por ciento en el 2015, existen todavía graves problemas que afectan al mercado laboral, entre ellos la compleja situación en la que se ven sumergidos los jóvenes.

Ellos son quienes, de acuerdo con la Ley 1622 de 2013 se definen como aquellas personas con edades comprendidas entre los 14 y los 28 años, presentaron una tasa de desempleo del 22,4 por ciento para el mismo periodo. Y, el problema se recrudece cuando se analiza a los caleños que pueden catalogarse como ‘ninis’ (jóvenes que ni estudian ni trabajan).

En 1999, la Unidad de Exclusión Social del Reino Unido encontró que uno de cada diez jóvenes no estudiaba, no trabaja y no se capacitaba (Neet Not in Employment Education or Training). El más reciente documento de la Ocde (2014) sobre ‘ninis’, ubica a Turquía como el país con mayor porcentaje de ellos (34,6 por ciento), seguido por Israel (27,6 por ciento), México (24,7 por ciento), España (24,2) y Chile (23,7 por ciento), mientras que el promedio para la Ocde fue del 18,1 por ciento.

De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Empleo y Calidad de Vida para Cali (noviembre del 2012 y enero del 2013), de 594.695 jóvenes, al menos 153.194 ni estudiaban ni trabajaban; es decir, el 25,76 por ciento se podría considerar como ‘ninis’. De estos, el 39,8 por ciento se encontraba desempleado y alrededor de 60.997 jóvenes estuvieron realizando alguna actividad de búsqueda de empleo.

De los ‘ninis’, 96.273 eran mujeres caleñas y 56.921 hombres. El porcentaje de afrocolombianos ‘ninis’ fue de 27,6 por ciento con respecto a aquellos que no son afrocolombianos, y por localización la concentración es mayor en el Distrito de Aguablanca, con 46.479 jóvenes en esta condición. La comuna 20, ubicada en la parte occidental de Cali y que comprende los barrios Bélen, Belisario Caicedo, Brisas de Mayo, Lleras Camargo, Pueblo Joven, La Sultana, Siloe, Tierra Blanca, Urbanización Venezuela, Urbanización Cañaveralejo y Urbanización Cortijo es la de mayor porcentaje de ‘ninis’, 38,6 por ciento (7.953 jóvenes), mientras que la comuna 22, que, de acuerdo a la estratificación socioeconómica, se encuentra divida entre barrios de estrato alto (5) y muy alto (6), el porcentaje de es del 5,5 por ciento (159 jóvenes).

Los resultados de un modelo probit muestran que las mujeres tienen una probabilidad del 12 por ciento de ser ‘ninis’, con respecto a los hombres (en Turquía las mujeres tienden dos veces más a estar en esta categoría, mientras que en México es tres veces, Águila et-al, 2015).

Los afrocolombianos que viven en Aguablanca tienen una probabilidad del 3,5 por ciento de ser ‘ninis’, con respecto a aquellos que no son afro ni viven en Aguablanca. También se observa cómo a medida que aumenta la educación, la posibilidad de ser ‘ninis’ disminuye: 22,7 por ciento para secundaria, y del 19,2 por ciento para la media, en el caso de la educación superior universitaria, se reduce al 13,7 por ciento.

Estar desempleado aumenta en 49 por ciento la probabilidad de ser ‘ninis’, y sí el joven migró a la ciudad en los últimos cinco años, esta se incrementa en 4 por ciento. Los jóvenes que utilizan a los familiares, amigos y colegas como mecanismo de búsqueda de empleo tienen 22,8 por ciento de riesgo de mantenerse como ‘ninis’, lo que indica que el uso de canales de búsqueda informales poco contribuye a salir de dicha condición.

Ser ‘ninis’ implica un alto costo, debido a que las capacidades que no son adquiridas a través de la educación y el trabajo aumentan la posibilidad de estar en situación de desempleo, salarios bajos y trabajos de mala calidad. Los ‘ninis’ en la ciudad de Cali no solo se enfrentan a los problemas que encontrarían en otros lugares, pues la raza y la comuna donde viven también inciden sobre la para mantenerse en esta situación.

La Organización de las Naciones Unidas considera como fundamental el incremento de políticas y programas orientados a los jóvenes con el fin de aprovechar todo su potencial y mejorar la situación socioeconómica y el bienestar de las próximas generaciones (ONU, 2012).

Sin duda, las prácticas laborales en el primer empleo, la eliminación de barreras como la libreta militar y la entrega de tarjetas de transporte para ir a las entrevistas en Cali, Medellín y Bogotá son avances importantes de este gobierno en materia de ayuda a los jóvenes. Existe un reto adicional y consiste en lograr que los ‘ninis’ utilicen canales de búsqueda formales, e incentivarlos a que usen los operadores del Servicio Público de Empleo en sus procesos de búsqueda.

Finalmente, se hacen necesarias políticas activas regionales para los jóvenes que incluyan como ejes fundamentales la migración, la raza, el sexo y la ubicación al interior de la ciudad, sí se quiere reducir el porcentaje de ‘ninis’ en Cali.

Jhon James Mora
Ph. D. - Profesor Titular, Universidad Icesi
 

 

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