Ruta del Sol, economía y transporte

La Ruta del Sol va a permitir viajar desde Bogotá hasta Santa Marta en ocho o diez horas, recortando

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
marzo 03 de 2011
2011-03-03 12:52 a.m.

Si hay una obra que ha tenido tropiezos desde antes de iniciarse la ejecución de la misma es la famosa Ruta del Sol, que con sólo ser mencionada nos crea una sensación extraña de que no sabemos para dónde va.
El retraso de la infraestructura vial de Colombia es tan grande que ahora, cuando estamos cerca de contar, por primera vez en la historia, con una autopista de ocho carriles que conecte la capital del país con la Costa Atlántica, empiezan a surgir unos interrogantes ‘macondianos’. Qué tal la preocupación de los vendedores de chicharrón de Bosconia, quienes están tratando que el Alcalde los apoye en su defensa del derecho al trabajo y haya un ramal obligatorio de acceso al centro del pueblo para ellos poder vender sus productos?
Más grande es la preocupación del Alcalde de Aguachica, que cuenta con el mayor número de habitaciones de hotel con que cuenta algún municipio del Cesar.
La Ruta del Sol va a permitir viajar desde Bogotá hasta Santa Marta en ocho o diez horas, recortando drásticamente los actuales recorridos, tanto en tiempos como en trazados de los mismos; y es que, obviamente, no puede pasar, en muchos casos por los pueblos por donde pasa la actual carretera.
¿Qué va a pasar con los pueblos por donde pasa hoy la carretera y cuya economía ha crecido en torno al hecho de ser ciudad de paso o dormitorio de paso? No es fácil para los alcaldes lidiar con ese tema. Ya hay muchos habitantes, de esas localidades, preocupados por su futuro.
La verdad es que quien salga de Bogotá para Santa Marta o cualquier ciudad del Caribe aprovechará las condiciones de la Ruta del Sol para hacer un recorrido sin paradas y eso, es la verdad, va en desmedro de todos los pueblos atravesados por la actual vía.
¿Ha pensado el Estado en el problema que se les sobreviene a los mandatarios municipales que se verán afectados cuando la Ruta del Sol entre en funcionamiento? ¿Ha pensado en vincular a los trabajadores informales a algún tipo de actividad con los concesionarios de la autopista?
Estamos convencidos de las bondades de dicha obra (el país estaba en mora de contar con una autopista así), pero en un país como el nuestro, el Estado debe ser imaginativo y buscar fórmulas para que el desarrollo no golpeé a los empresarios formales o informales. Los hoteles, restaurantes y toda la economía informal de nuestras carreteras deben ser apoyados con alguna idea que les permita aliviar la merma de pasajeros.
El desarrollo de Bogotá no puede seguir siendo a expensas del atraso del resto de Colombia. Y no nos digamos mentiras, la Ruta del Sol era y es una obra necesaria en Colombia, pero a quienes más beneficia es a los ciudadanos y empresas de la capital.
Unas últimas preguntas: ¿Se va a permitir el paso de ‘mulas’ cargadas de carbón por nuestra primera autopista de verdad? ¿Santa Marta va a explotar su vocación turística o se va a enterrar en ser puerto de carbón? ¿No habrá llegado la hora de pensar en un tren que conecte las minas del centro del Cesar con Puerto Bolívar en La Guajira y prohibir, totalmente, el transporte de carbón por carretera?
Como dice el Cacique de La Junta: “se las dejo ahí”.

NICOLA STORNELLI GARCÍA.

Gestor del Puerto Digital de Valledupar y de Cesar Digital.

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