El secreto de don Nicanor

Redacción Portafolio
Opinión
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marzo 16 de 2015
2015-03-16 07:36 p.m.

El 6 de diciembre de 2012 en el Club El Nogal, día en que recibió el premio Portafolio a la vida y obra empresarial, Don Nicanor Restrepo Santamaría, con su tradicional tono y exquisita precisión al hablar dijo estás palabras, en su breve discurso de agradecimiento, al intentar resumir cerca de medio siglo de su exitosa carrera como empresario: “Lo único que hice fue rodearme de gente inteligente… Siempre estuve rodeado de gente más inteligente que yo. Y eso sí, los puse a trabajar en equipo…Esa fue la clave del éxito”.

Todos los allí presentes quedamos pensativos. Unos tratábamos de escribir esta lección empresarial y de vida en lo primero que tuviéramos a la mano y otros se miraban con sus vecinos asintiendo con la cabeza. El poder de lo simple: Rodearse siempre de gente más inteligente y que trabajen en equipo de manera armónica y eficiente. Y si es tan fácil, porque en la práctica es tan difícil lograrlo?

Muchas encuestas del mercado laboral han mostrado en los últimos 20 años, que los jefes en promedio duran en Colombia tres años en su cargo. Un año aprendiendo y echándole la culpa al anterior. El segundo haciendo su propia gestión y el tercero buscando un nuevo empleo. Cuando se analizan causas del bajo desempeño de los equipos y alta rotación en cargos de mando siempre aparece explicaciones e hipótesis para sustentar. A una en particular se le ha bautizado con un nombre conocido por todos, Blanca Nieves y los Siete Enanos, frase con la que se ilustra los jefes que les gusta rodearse de personas de menor formación, experiencia, capacidad de innovación o cuestionamiento, que son entre comillas más fáciles de dirigir y que le compensan al jefe debilidades que vienen de tiempo atrás: Seguridad y reconocimiento.

Lo que visualizaron, diseñaron y estructuraron Nicanor Restrepo, Fabio Rico, Adolfo Arango y otros empresarios paisas en los 80s sobre lo que debería ser el Grupo Empresarial Antioqueño, solo se puede lograr con líderes seguros, que tienen claro de dónde vienen y para dónde van, que conocen son sus fortalezas y debilidades, que siempre contratan y se rodean de los mejores profesionales y, sobre todo, donde en la organización todos conocen, comparten y están al servicio de objetivos comunes y la estrategia del negocio. O dicho en otras palabras, equipo y líder chiquitos resultados predecibles o equipo de experiencia con líderes solidos tienen mayores posibilidades de obtener resultados extraordinarios.

Tradicionalmente, la gente con talentos y habilidades por encima del promedio es compleja, difícil de manejar. En las escuelas de negocios enseñan múltiples maneras de liderar efectivamente a personas brillantes. Los directores de orquesta o de grandes equipos deportivos le han contado a millones de personas sobre cómo manejar estrellas y ponerlos a trabajar de manera sincrónica y en armonía para así, replicarlo en las empresas. Manejar el brillo propio y el de otros, egos e intereses de todo tipo es una expresión de humildad, sentido común, pragmatismo y criterio. Gracias Don Nicanor por mostrarnos cómo se hace.

Por Oscar Mendoza P.
Consultor, speaker y escritor
omendoza@constructordesuenos.com
 

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