La senda de la prosperidad

Lo que está pasando en la Red Unidos es revolucionario.

Redacción Portafolio
POR:
Redacción Portafolio
diciembre 21 de 2011
2011-12-21 12:57 a.m.

 

En Colombia son pocos los programas sociales que cuentan con criterios de salida claros; es decir, con condiciones que determinen cuándo un beneficiario debe salir del programa porque su condición mejoró o cambió. Exagerando, si se gana una lotería y no lo reporta, puede seguir recibiendo ayuda del Estado y continuar siendo considerado pobre en la mayoría de bases de datos –sobre todo de las que no se actualizan de acuerdo con la información del Sisbén, principal instrumento de focalización.

Las deficiencias en la actualización de información y de reporte de lo que se conocen como ‘novedades’ y la falta de medición de impacto de muchos programas, es una de las causas de ineficiencia del gasto social.

A esto se le suma que no cuentan con registros administrativos, es decir, con listados de sus beneficiarios.

Si bien se suele hacer seguimiento a las metas de Gobierno sobre pobreza y desigualdad -medidas por ingreso y coeficiente de Gini-, no siempre es claro quiénes salen de ella ni por qué. Con el Conpes Social 100 del 2006 se dio un gran paso para revertir esa tendencia.

Se estableció que todos los programas deben fijar mecanismos para revisar si la población beneficiaria sigue siendo elegible a la ayuda o debe salir para abrirle espacio a los que más necesitan.

En esta línea, el presidente Santos incluyó en su Plan de Desarrollo una meta concreta en términos de promoción de familias de Red Unidos -la estrategia de superación de pobreza extrema-. Al 2014, 350. 000 familias del 1’400. 000 vinculadas deberán dejar de ser pobres extremos.

La estrategia Unidos se encarga de:

1) Identificar y ubicar a las familias más pobres del país –aquellas cuyos ingresos no alcanzan para consumir la canasta básica de alimentos (cuyo costo es de alrededor de $90. 000 por persona); 2) invitarlas a comprometerse con el alcance de unos logros/hitos que se consideran claves para escapar de la pobreza; 3) acompañarlas en el cumplimiento de esos objetivos mediante la entrega de información sobre los programas y servicios existentes, y los requisitos para accederlos; 4) asegurar una buena coordinación interinstitucional y alianzas nación-territorio, con énfasis en pobreza extrema; 5) promover la focalización de servicios y programas del Estado y de los gobiernos subnacionales en las familias vinculadas para asegurar la suficiencia y pertinencia de estos; 6) gestionar alianzas público-privadas para complementar las inversiones públicas; 7) promover la innovación social y la identificación de soluciones desde las comunidades, y 8) implementar un método de seguimiento que asegure la salida de las familias y su paso hacia la Senda de la Prosperidad.

La Agencia Nacional de Superación de la Pobreza Extrema nace con la principal misión de superar la pobreza extrema en Colombia. Su vara de éxito será el número de familias que entren a la senda de la prosperidad.

¿Qué implica el proceso de promoción?

Fundamentalmente 3 pasos: primero, el cumplimiento de los 5 logros considerados prioritarios por las mismas familias. Segundo, la ejecución de más del 50% de los objetivos que le aplican.

En este segundo paso hay dos puntos importantes: algunas metas son obligatorias, como los de primera infancia y uno de vivienda; también hay una valoración, por parte de los cogestores, en términos de riesgos (violencia doméstica, trabajo infantil o embarazo de adolescentes). Cuando estas dos condiciones se cumplan, el sistema de información de la estrategia SÍUnidos ‘activa una alerta’ que indica qué familias ya están listas para someterlas a la tercera y última prueba.

El último paso, conocido como ‘condición suficiente’, es verificar si la familia cuenta con los ingresos necesarios para superar la línea de indigencia, cuyo valor es el costo de la canasta básica de alimentos.

A su vez, se revisa si la familia supera el umbral de pobreza extrema del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), desarrollado con la Universidad de Oxford. Para entrar en la senda de la prosperidad hay que tener menos del 33% de las 15 privaciones. La idea es tener la mejor fotografía de las familias para anticipar la probabilidad de retroceso y medir su vulnerabilidad.

Salir de la estrategia Unidos no significa quedar por fuera del radar del Estado, sino recibir otro tipo de acompañamiento, acorde con su situación.

Es la primera vez que en Colombia se lleva a cabo un ejercicio de esta naturaleza. Los dos pilotos de esta metodología se hicieron en Cartagena y en Sopó. Este último ya fue reconocido como el primer municipio sin pobreza extrema (46 familias Unidos fueron ‘promovidas’ el 18/12/2011. El compromiso de firmas como Alpina y Corona fue fundamental para el enganche laboral.

En Cartagena, se promovieron 559 familias el 9/12/2011, en un evento de la Red Unidos realizado en conjunto con la Alcaldía de Cartagena y su Plan de Emergencia Social (PES) Pedro Romero.

Lo que está pasando en la Red Unidos es revolucionario.

Se ha logrado posicionar la problemática a un nivel acorde con su gravedad y volcar la atención de todas las entidades del Gobierno Nacional alrededor de un grupo determinado de familias sobre las que sabemos con precisión qué necesitan para salir adelante rompiendo trampas intergeneracionales de pobreza.

En los primeros meses del 2012, la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (Anspe) adelantará una avanzada en el país, de la mano del Departamento de Prosperidad Social y del DNP, para invitar a los gobernadores y alcaldes a sumarse a esta causa.

Son muchos los factores de éxito de esta audaz iniciativa.

Se requiere un sistema de información de clase mundial que permita cargar información oportuna y confiable sobre la situación de las familias, así como tener información sobre los diferentes programas y servicios para una automática articulación entre oferta y demanda. Este sistema debe generar alertas sobre el progreso de las familias para identificar las que están cerca de cumplir con las condiciones de salida.

Por el lado de la oferta, se necesita gestionar servicios y beneficios para las familias priorizadas, estableciendo metas para cada entidad que aseguren el cumplimiento de los logros fundamentales.

Aquí será importante el diseño de modelos que permitan responder a demandas ‘express’, que no aceptan economías de escala porque son aisladas y variantes, pero que son críticas para la promoción de las familias.

En este último aspecto, la innovación social y las alianzas público-privadas juegan un gran rol gracias a su mayor capacidad de absorción del riesgo asociado a pensar y actuar ‘fuera del cajón’.

Samuel Azout

Director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado