Servicios públicos, una reforma eficaz

En el sector estamos ante un verdadero caso de éxito y estudio, en el cual los gobiernos nacional y locales, organizaciones públicas y privadas, y la propia comunidad, han construido en las dos últimas décadas un ejemplo eficaz de transformación estructural.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
junio 23 de 2015
2015-06-23 02:11 a.m.

En las tres últimas décadas, los equipos económicos de gobierno, analistas y organismos multilaterales han debatido sobre la necesidad de emprender reformas estructurales en aspectos clave de la economía colombiana, orientadas a corregir distorsiones que le permitan al país avanzar hacia escenarios menos complejos y a la vez más productivos.

Pues bien, en el sector de los servicios públicos estamos ante un verdadero caso de éxito y estudio, en el cual los gobiernos nacional y locales, organizaciones públicas y privadas, y la propia comunidad, han construido en las dos últimas décadas un ejemplo eficaz de reforma estructural. Esto ha estado fundamentado en las Leyes 142 y 143 de 1994, posteriormente complementadas con la Ley 1341 de 2009 para las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y en la agrupación empresarial, a través de la Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco).

A comienzos de los años noventa, las empresas que prestaban estos servicios eran de carácter público, y la sostenibilidad, entendida como el equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental, apena estaba en proceso de consolidación. Además, la prestación de los servicios era muy dispar y, salvo notables excepciones, la regla común era una deficiencia permanente en cobertura, continuidad, calidad y precio.

La cobertura del acueducto –porcentaje de viviendas con conexión domiciliaria– era de 61 por ciento en 1994, hoy está en 88 por ciento a nivel nacional. La de alcantarillado, en áreas urbanas, pasó de 67 por ciento a 92 por ciento, entre 1993 y 2013, y es notorio el incremento en cobertura nacional, de 52 por ciento a 82 por ciento. En aseo, según la Encuesta de Calidad de Vida del 2013, la cobertura en recolección es 97 por ciento en el sector urbano y 32 por ciento en el rural, dando un agregado de 81 por ciento.

El sector eléctrico estaba conformado exclusivamente por empresas estatales, caracterizadas, en su mayoría, por elevadas pérdidas, altos costos operativos y deficientes gestiones administrativa y comercial. Su deuda representaba el 30 por ciento del déficit público externa, sus inversiones absorbían 24 por ciento de la inversión pública y era responsable del 33 por ciento del déficit fiscal de la nación.

Con la reforma estructural se introdujo la competencia en generación y comercialización. La transmisión y distribución se mantienen reguladas por sus características de monopolio natural. A finales del 2013, la capacidad instalada del Sistema Interconectado Nacional (SIN) fue de 14.559 MW, hidráulicos, 67,8 por ciento y térmicos, 31,5 por ciento. La capacidad de generación del país ha crecido sustancialmente en las dos últimas décadas, tanto en términos absolutos como relativos. En 1993, la capacidad de generación era de 6.785 MW para 35,26 millones de habitantes, en el 2013, las cifras respectivas eran de 48,23 millones y 14.559 MW. Es decir, en 1993 Colombia tenía 19 KW de capacidad por 100 habitantes y en el 2013 ascendían a 30 KW.

Hoy por hoy, el sector ha conseguido diseñar una estructura regulatoria capaz de garantizar el funcionamiento confiable y sostenible del mercado, y proveer incentivos a la eficiencia y la competitividad global.

En cuanto al gas, Bogotá, Medellín y Cali no estaban conectadas a la red de gasoductos. Hoy, el servicio público domiciliario de gas combustible llega a más de 600 municipios y 7 millones de usuarios. Por demanda, la composición porcentual del mercado del gas es muy diferente por tipo de usuario. La industria es la mayor consumidora. Conjuntamente con el comercio, representó, en el 2012, el 44 por ciento de la demanda. El ramo eléctrico, cuya participación oscila entre el 25 por ciento y el 30 por ciento, está en segundo lugar, seguido de la residencial. El gas natural vehicular (GNV) participa con 8 por ciento y los otros usos con el 4 por ciento.

En telecomunicaciones, el cambio del esquema estatal por uno de competencia, y la llegada de la telefonía móvil, ha permitido, que al 2014, Colombia ocupara el puesto 63 entre 148 países, medidos por su avance en telecomunicaciones, subiendo tres lugares frente al 2013. Entre las naciones suramericanas, ocupa el tercer lugar, después de Chile y Uruguay, y por encima de Brasil, México y Argentina. Hay más líneas móviles que habitantes, la conexión a internet forma parte de la cotidianidad y con proyecciones de casi 10 millones de hogares y establecimientos debidamente conectados; los correos electrónicos y las cuentas en redes sociales son también elementos de identificación personal. Igualmente la televisión por suscripción se ha expandido considerablemente. De acuerdo con cifras de la Autoridad Nacional de Televisión, a diciembre del 2014 había 4,9 millones de suscriptores, frente a 3,1 millones en el 2008.

En resumen, han sido dos décadas exitosas, con permanente avance y mejoramiento. En el vigésimo aniversario de Andesco y en el marco del 17º. Congreso Nacional e Internacional en Cartagena, que se realizará del 24 al 26 de junio, se expondrán diferentes temáticas que refrendan cómo es posible emprender reformas exitosas, vitales para la equidad social, la innovación, la competitividad y la sostenibilidad del país.

Gustavo Galvis Hernández

Presidente de Andesco

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