Cuando se trate de innovación, apunte alto

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
julio 05 de 2013
2013-07-05 10:56 p.m.

Cuando se le preguntó al gran aventurero George Mallory por qué quería ascender el Everest, respondió: “Porque está ahí”. Un emprendedor debería lanzar un negocio con esta actitud de exploración. Para lograr algo, se debe querer abrir nuevos caminos.

No importa a qué sector pertenezca su empresa, usted siempre debe mantener la vista puesta en su competencia: lo que ellos no estén haciendo bien, usted debería hacerlo mejor. Pero lo que entusiasmará y deleitará a sus clientes es si usted ofrece algo completamente nuevo y revolucionario. Entre las empresas Virgin, Virgin Galactic es el ejemplo obvio de una compañía que ha logrado esto ya que, literalmente, hemos alcanzado nuevas alturas en la industria espacial comercial.

El impulso para crear una marca rival proviene del deseo innato de un equipo de ampliar las fronteras. Una de las mejores formas de que un emprendedor o administrador logre desencadenar estas ideas innovadoras entre sus empleados es organizar competencias o ir en pos de premios.

Nuestra decisión de lanzar Virgin Galactic fue inspirada en parte por el Premio Ansari X. Cuando el ingeniero Burt Rutan lanzó de manera segura el SpaceShipOne, su nave tripulada reutilizable, al espacio una segunda vez, probó que había resuelto los problemas involucrados. Le pedimos diseñar nuestra nave espacial, SpaceShipTwo.

Cuando los premios están vinculados a causas maravillosas, a menudo pueden ser especialmente motivadores para un equipo. Este ha sido definitivamente el caso con el Virgin Earth Challenge, el cual he mencionado en esta columna: una recompensa de 25 millones de dólares para quien invente una forma sustentable y escalable de eliminar los gases de invernadero de la atmósfera.

Algunos expertos en cambio climático dicen que si pudiéramos extraer el equivalente de las emisiones totales de carbono de Europa anualmente, mantendríamos la temperatura de la Tierra en su nivel actual indefinidamente.

Aunque los jueces no han encontrado aún un ganador, ha surgido una comunidad servicial de participantes que está impulsando la innovación.

Me sentí complacido de fungir como juez recientemente en el Google Global Impact Challenge, donde concedimos a cuatro organizaciones sin fines de lucro subvenciones de 500.000 libras esterlinas a cada una, junto con asistencia técnica de Google, para proyectos que usarán la tecnología para abordar los problemas más difíciles del mundo (SolarAid, por ejemplo, pretende erradicar la contaminante y costosa lámpara de queroseno en África para 2020).

También presido el jurado para el Postcode Lottery Green Challenge, que concede 500,000 euros al emprendedor que presente el mejor producto o servicio que reduzca los gases de invernadero.

Ha sido maravilloso ver cómo, para las empresas que se están aventurando en lo desconocido, el apoyo de una organización bien conocida puede ser de enorme beneficio (aunque, por supuesto, ¡las grandes recompensas financieras ciertamente también ayudan!).

Ambos premios tienen sus raíces en el Longitude Prize, que celebra su aniversario número 300 el año próximo. Fue establecido por el gobierno británico en 1714 como recompensa para cualquiera que pudiera idear una manera simple de determinar la longitud en que se encuentra de un barco.

Inspirados por esta historia, funcionarios británicos anunciaron recientemente un nuevo concurso que pide a los participantes que determinen el mayor desafío que enfrenta la humanidad hoy en día, y luego, una vez que esté establecido, ofrece un millón de libras esterlinas a cualquiera que invente una solución.

La idea es inusual, pero su amplio alcance pudiera ser un golpe maestro. Si un problema parece no tener solución, organizar una competencia puede ser un catalizador para la innovación.

Pero las recompensas no deberían reservarse para las personas que ganen las competencias mundiales.

Para alentar la innovación cotidiana que mantenga a su compañía un paso adelante de sus rivales, reconozca los logros de sus empleados ofreciendo aliento y ayuda diariamente, y también establezca premios a los que puedan aspirar a largo plazo.

En Virgin, nuestra gente trabaja en pos de objetivos individuales, y hay incentivos conectados con ellos. Los empleados destacados son festejados en nuestro banquete anual de Estrellas del Año.

Hay objetivos y recompensas por equipo también; lograr algo como grupo puede ser mucho más satisfactorio y productivo que hacerlo solo. ¿Qué premios ofrece usted que incentiven la creatividad de su personal?

Si está lanzando una empresa incipiente o quiere dar nueva vida a su empresa establecida, dé un vistazo alrededor a los varios premios que se ofrecen y considere participar en algunas competencias.

El reconocimiento que su compañía pudiera obtener al ganar un premio importante o interesante haría subir como la espuma a su equipo y su negocio.

¿Y si no gana? Bueno, se divertirá intentándolo, ¿y no es esa la intención?    

Richard Branson

Fundador de Virgin Group y compañías como Virgin Atlantic, Virgin America, Virgin Mobile y Virgen Active.

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