¡Vale la pena votar!

A pocas semanas de que los colombianos acudan a las urnas para elegir alcaldes, concejales, gobernadores y diputados, Camacol Bogotá y Cundinamarca hace un llamado para que masivamente los bogotanos y los cundinamarqueses participen definiendo el futuro de sus ciudades y departamento.

Redacción Portafolio
Opinión
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Redacción Portafolio
octubre 23 de 2015
2015-10-23 10:42 p.m.

El 28 de octubre de 2007 un poco más de 900.000 bogotanos eligieron a Samuel Moreno como alcalde de la ciudad. Para entonces, más de 4.3 millones de personas estaban inscritas para votar, pero solo dos millones ejercieron este derecho. Hace cuatro años, los inscritos eran 4.9 millones de personas, de los que apenas el 47 % decidió acudir a las urnas y 723.157 bogotanos decidieron por la Bogotá Humana.

Estas cifras muestran el desinterés que existe entre los electores por ejercer el principal derecho y deber de participación democrática contemplado en la Constitución. El resultado: ciudadanos que no se sienten representados con sus gobernantes, quedando en duda la eficiencia de la democracia.

El origen de esta poca participación puede estar en el descontento que muchas veces hay entre los electores con la clase política, al no ver cumplidas las promesas hechas en campaña.

Y es que ver convertidas en realidad estas promesas depende de varios factores. Por ejemplo qué tan alineados están los planes de gobierno con los concejales, ya que ellos son quienes están facultados para dar vía libre a las propuestas o impedir su ejecución. Pero además, es muy importante que los electores se decidan por propuestas coherentes, viables, realizables presupuestal y jurídicamente, y también que respondan a las necesidades de la ciudad.

Por eso, decidir por quién dar el voto de confianza para que dirija el destino de nuestras ciudades por los próximos cuatro años es un acto que los ciudadanos debemos tomar con completa seriedad. El voto es una decisión que debe resultar de un análisis cuidadoso de los planes de gobierno de los candidatos.

En el caso de Bogotá, se debería elegir un alcalde con propuestas que enmarcadas en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), que es la carta de navegación para el desarrollo de la ciudad. Así las propuestas tendrán mayor viabilidad y continuidad.

Ante el estancamiento que vive el desarrollo de Bogotá, tenemos el desafío de elegir un alcalde que nos devuelva la confianza. Un alcalde con cuyas propuestas se identifique una verdadera mayoría de los bogotanos, que sea resultado de unas elecciones con la participación de los 5.340.718 ciudadanos que según la Registraduría Nacional del Estado Civil están facultados para votar.

Cómo líderes, desde nuestra gestión gremial o empresarial, tenemos la obligación de informar y motivar a los ciudadanos a ejercer su derecho al voto a conciencia, informado y libre. La invitación es a promover entre nuestras familias, nuestros trabajadores, conocidos y amigos, para que se informen y comparen los planes de gobierno de los candidatos, y para que masivamente el 25 de octubre cumplan con el derecho y el deber que tienen con Bogotá y con ellos mismos.

La participación de todos es muy importante para decidir el futuro de la ciudad, y un voto puede ser definitivo para generar el cambio que la ciudad necesita. Porque necesitamos hacer de Bogotá la ciudad de calidad que nos merecemos, vale la pena votar.

Por Martha Cecilia Moreno Mesa

Gerente de Camacol Bogotá & Cundinamarca

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