Los 'yuppies' nunca mueren

Si algo especial tienen los yuppies es que lo son más que los demás (y por lo general también son má

Redacción Portafolio
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Redacción Portafolio
noviembre 04 de 2008
2008-11-04 07:33 p.m.

Una de las muchas calamidades que ha traído la crisis financiera internacional es la avalancha de bobadas que hemos tenido que oír en las últimas semanas. Qué tal, por ejemplo, cuando dijeron que el capitalismo había muerto, como si los gobiernos del mundo no estuvieran haciendo maromas para apuntalarlo. O qué tal cuando dijeron que se había acabado el sistema financiero internacional, como si no se estuvieran usando miles de millones de dólares para rescatarlo. La cosa es tan delirante, que incluso personas relativamente serias han dicho con el ceño fruncido: 'este no es el fin del mundo'. Qué bueno que nos avisaron...

Entre tantas sandeces, hay una que produce risa por su ingenuidad: aquella que asegura que este es el final de los yuppies, esos voraces individuos que hacen fortunas con el dinero ajeno ¿Cuál final? Tan vivos están los yuppies, que son los que están a cargo del salvamento de las entidades que ellos mismos ayudaron a hundir. El New York Times nos recordaba el otro día que buena parte del equipo que ha armado el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson, para rescatar a las entidades financieras, proviene de la firma donde él mismo ofició en el pasado como yuppie en jefe: Goldman Sachs. La gente ya llama al equipo estrella del gobierno Government Sachs.

Pero no hay que escarbar entre los amigos de Paulson para recordar una verdad de a puño: los yuppies nunca mueren. Para no ir muy lejos, en estos días Hollywood anunció el regreso de Gordon Gekko, el personaje de la célebre película Wall Street en que Oliver Stone retrató el mundo de las finanzas a fines de los años ochenta, cuando los yuppies murieron por primera vez, antes de volver a morir en 1999, en 2008 y así hasta el final de los días.

El chisme dice que Michael Douglas volverá a ponerse las calzonarias para interpretar al inefable personaje que con su talante depredador y su filosofía de vida es el epítome de todos los yuppies que ha habido y habrá sobre la tierra.

Conviene recordar la filosofía de Gordon Gekko para entender por qué los yuppies nunca morirán. En su famoso monólogo, Gekko decía: "La codicia está en el espíritu mismo de la evolución. La codicia por la vida, el dinero, el amor y el conocimiento ha marcado el avance de la humanidad".

El estilo de Gekko es detestable, pero sus ideas retumban en la historia de la humanidad. Ahora la gente desprecia a los yuppies por codiciosos, consumistas y voraces. ¿Acaso son los únicos? Para encontrar codicia, consumismo y voracidad solo hay que mirar alrededor, sin hacer trampa al pasar por los espejos. De los billones de especies que han poblado la tierra, 99 por ciento ha desaparecido. ¿Cómo creen que ha sobrevivido la especie humana? Depredando a los propios y a los ajenos.

Todos los seres humanos son codiciosos y voraces por naturaleza, y si algo especial tienen los yuppies es que lo son más que los demás (y por lo general también son más sonsos, hay que decirlo). Pero si queremos sobrevivir como sociedad y como especie, tenemos que moderar esos instintos. Como dice Mario Bunge, el hombre necesita el egoísmo para sobrevivir y el altruismo para convivir. Por eso, para moderar nuestros espíritus animales nos inventamos las instituciones, y las ajustamos cada tanto. El problema surge cuando quienes ajustan las instituciones son los mismos que se lucran de ellas. No sé si han visto que Government Sachs hay en todo el mundo...

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