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Reforma a la educación, una oportunidad para todos
febrero 9 de 2012 - 6:54 pm
La discusión para la reforma al sistema de educación superior es un espacio para ser creativos, encontrar salidas y aceptar que es un camino que se recorre y no inicia de cero.
Para algunos, las marchas y protestas de los últimos meses podrían señalar que el sistema está en crisis y que la democracia representativa necesita ser replanteada.
Sin embargo, al estudiar sistemas complejos como redes de actores que interactúan, se puede dar una mirada diferente a la situación.
Este artículo no soporta la visión romántica de espíritus soñadores, ni respalda las afirmaciones de quienes pretenden ignorar los acontecimientos. Tan solo considera que los involucrados pueden relacionarse para servir, innovar y co-crear valor.
Los planteamientos son fruto de una investigación realizada entre el 2008 y el 2011, en la que se encuentra que es posible co–crear valor para beneficio del sistema y de la sociedad como un todo.
La co-creación contrasta con la idea de ‘una de las partes tratando de complacer a la(s) otra(s)’; en esta los actores ‘crean juntos’.
Quien escribe investiga sistemas complejos, redes de abastecimiento, innovación y servicio, y como observador pasivo de los acontecimientos, desde el extranjero, ha utilizado Internet para estar informado.
La mirada que se propone tiene como base el debate vigente, entre académicos, sobre si el paradigma que rige interacciones económicas y de mercados, es un paradigma dominado por los servicios o por los bienes.
El objeto de investigación fueron las relaciones entre tres tipos de actores económicos a lo largo de cinco años: una universidad pública, una organización privada (de tamaño medio), y gerentes de pymes.
Todo empieza cuando el ente privado busca en la universidad un servicio que beneficie a los gerentes de las pymes.
Luego, las interacciones entre los actores llevan a una propuesta de servicio co–creada por todos.
Después, el mercado y la red de involucrados reconocen en la oferta una innovación en servicio. Finalmente, nuevas interacciones instigan oportunidades que generan beneficios económicos, sociales y empresariales, que todos cosechan, incluso personas y entidades ajenas a la red inicial.
CREAR VALOR
El ejemplo descrito procura comunicar, en medio de los diálogos para reformar la Ley 30, que existe una oportunidad si se cumplen tres condiciones.
Primero, que los actores involucrados acepten que las conversaciones son de muchos–a–muchos y no solamente uno-a-uno (gobierno-universidades, estudiantes-gobierno, universidades-estudiantes).
Segundo, que pueden co-crear propuestas de valor para beneficiar a otro.
Tercero, que la propuesta de valor es la base para un servicio que se entiende como “la aplicación de competencias especializadas (conocimiento y habilidades), a través de hechos, procesos y actuaciones para el beneficio de otra entidad o el beneficio propio (auto-servicio)”.
Dicho lo anterior, se propone que miembros de la comunidad académica, miembros del gobierno, legisladores, padres de familia, gerentes, empresarios y empleados se dispongan a un diálogo creativo para co-crear valor.
Para los involucrados, uno de los mayores desafíos está en construir confianza y facilitar los procesos antes que coordinarlos, y aceptar que algunos de los vínculos serán muy estrechos mientras que otros serán muy libres.
Se reconoce que la relación de muchos-a-muchos es compleja y complicada, por lo tanto, el diálogo se soporta con TIC, que capturan y procesan los aportes de los actores involucrados, mientras un equipo interdisciplinario de personas sintetiza y analiza, pone a disposición del público los datos en bruto, la información procesada y los análisis iniciales para que la comunidad de actores en la red siga construyendo.
El proceso es similar al que se lleva a cabo con software abiertos.
Por supuesto, los miembros de la sociedad necesitan aceptar que es un proceso que entrega resultados parciales, limitados en tiempo, espacio y recursos. Una innovación que en tiempo futuro llevará a otra y a otra, para seguir creando valor en el sistema.
La oportunidad y el desafío político, económico y gerencial es cambiar de paradigma, pasar del mundo de los bienes al del servicio, pasar de la democracia representativa a la democracia participativa, de los procesos lineales y secuenciales a los procesos complejos-multidireccionales y no sincronizados.
La reforma al sistema de educación superior es una oportunidad para ser creativos, encontrar salidas y aceptar que es un camino que se recorre y no inicia de cero. Lo que los actores han hecho, pensado y propuesto son insumos para la innovación.
Javier Yáñez Arenas
Profesor Facultad de Administración,
Universidad de los Andes
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