Ricardo Ávila
brújula

Con el pie levantado

los especialistas no dejarán de notar que la formación bruta de capital fijo, más conocida como la inversión, no levanta cabeza.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 22 de 2017
2017-11-22 09:29 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Una semana después de que el Dane dio a conocer el dato sobre el crecimiento de la economía durante el tercer trimestre del año, la misma entidad reveló cuáles fueron los motores que permitieron que la velocidad del PIB llegara al 2 por ciento anual, superando con creces el ritmo observado durante el primer semestre. La mirada, desde el punto de vista de la demanda, muestra quién es el responsable de esta bienvenida aceleración.

Es posible que más de un analista se sorprenda al saber que los gastos del Gobierno acabaron siendo determinantes para la mejoría, pues registraron un incremento del 3,9 por ciento. A pesar de que es conocida la estrechez de las finanzas públicas, de no ser por los giros oficiales, el tímido repunte observado no habría tenido lugar.

La razón principal es que el consumo de los hogares anda todavía por el carril lento, ya que mostró un alza del 1,7 por ciento. El guarismo no es del todo malo, pero deja en claro que las familias han respondido a la desaceleración, concentrándose en usar su dinero para lo esencial.

Así lo comprueba el hecho de que el renglón más dinámico de todos fue alimentos y bebidas no alcohólicas, con un ascenso del 3,9 por ciento. En contraste, lo destinado a prendas de vestir y calzado se redujo en 1,9 por ciento. El mensaje es que cuando llegan los tiempos difíciles, primero está la comida.

De otro lado, los especialistas no dejarán de notar que la formación bruta de capital fijo, más conocida como la inversión, no levanta cabeza. Entre julio y septiembre, el crecimiento de este rubro llegó apenas al 0,2 por ciento, debido al mal desempeño de las edificaciones y el equipo de transporte. Si bien hay una luz porque la maquinaria aumentó 6,4 por ciento, la señal es que consumidores y empresarios todavía mantienen el pie levantado, en lugar de pisar el acelerador.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado