Ricardo Ávila
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Los hogares son la clave

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
junio 12 de 2016
2016-06-12 08:45 p.m.
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Cuando hace semana y media el Dane reportó que la economía colombiana había crecido 2,5 por ciento durante el primer trimestre del año, abundaron los análisis de los expertos para explicar una cifra que resultó inferior a las expectativas. No obstante, faltaba todavía una parte de la información para entender lo sucedido.

Ese vacío desapareció el viernes pasado cuando la misma entidad dio a conocer las cifras del Producto Interno Bruto, desde el lado de la demanda. Para no entrar en honduras, basta decir que el reporte sirve para entender qué motor del gasto funciona bien y cuál no.

Aunque los datos son inferiores a los que se veían en la época de la bonanza, es claro que el consumo privado es la principal locomotora, aún. Las compras de los hogares subieron 3,5 por ciento en términos reales, entre enero y marzo, frente a igual lapso del 2015. A diferencia de lo que ocurría en el pasado reciente, el dinero se fue menos a bienes durables que a los no durables.

En contraste, el sector gubernamental acusó el golpe de la coyuntura. De tal manera, el consumo público subió apenas 1,6 por ciento anual, que es un guarismo bajo. Incluso si se le compara con el trimestre anterior, se presentó una contracción, algo que no sucedía desde mediados del 2008.

No menos inquietante es el frenazo de la inversión, que experimentó una descolgada del 3,7 por ciento. Rubros como equipo de transporte o maquinaria mostraron cifras en rojo, del 33 y el 10 por ciento, respectivamente. El balance no fue peor gracias a vivienda y obras civiles, pero el retroceso observado es inquietante.

Por otra parte, el sector externo le aportó a la cifra de crecimiento. Tal parece que la sustitución de importaciones, que es consecuencia directa de la devaluación del peso, está comenzando a sentirse de manera positiva sobre la marcha del PIB.

Hacia adelante, el mensaje es que la actitud de los consumidores y la confianza empresarial serán determinantes para que los números mejoren en lo que queda del año. Dada la conocida estrechez fiscal, no hay posibilidad de que el Gobierno tenga cómo impulsar el sector productivo. Aun así, serán las políticas que se adopten y la gobernabilidad que ejerza las que influyan de manera directa en el comportamiento de la demanda privada, que es la clave de todo.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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