Ricardo Ávila
Brújula

Más allá de la lógica

Hay realidades difíciles de explicar, pero la de la salida a bolsa de Snap es todavía más desafiante.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
marzo 05 de 2017
2017-03-05 09:38 p.m.
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Hay realidades difíciles de explicar, pero la de la salida a bolsa de Snap es todavía más desafiante. Aunque en Colombia el tema de la compañía, fundada en el año 2010 por dos jóvenes emprendedores, puede resultar lejano, es imposible no registrar el volumen de recursos involucrados en una operación que pulverizó marcas precedentes.

Para quienes no siguen al detalle el mundo de la tecnología, vale la pena recordar que la empresa con sede en California es conocida principalmente por Snapchat, una aplicación que permite compartir fotos y videos que duran unos pocos segundos activos y después desaparecen. Eso de causar impresión, pero no dejar huella, ha probado ser inmensamente popular entre los menores de 35 años en todo el planeta.

A finales del 2016, el servicio contaba con 158 millones de usuarios activos, que no es un número menor. Semejante volumen de gente le permitió atraer anunciantes, con lo cual alcanzó ventas de 404 millones de dólares el año pasado, mientras que sus pérdidas alcanzaron los 515 millones en el mismo lapso.

Con base en esas cifras, es un reto entender por qué la oferta inicial valoró la sociedad en 24.000 millones de dólares. Y las cosas se complican aún más al saber que dos días después, la acción, que salió a la venta en 17 dólares, ya había superado la barrera de los 27, lo que equivale a una apreciación del 60 por ciento en escasas 48 horas.

En respuesta, los analistas explican que había pasado mucho tiempo desde cuando en septiembre del 2014 había tenido lugar una operación similar, por cuenta del gigante chino del comercio electrónico, Alibaba. Debido a ello, el apetito era desmedido para hacerse a un pedazo de la tecnología que cambia usos y hábitos en el mundo entero.
No obstante, a pesar de que la nueva economía varió infinidad de paradigmas, los escépticos insisten en que los números siguen siendo los números. Bajo ese punto de vista, no hay ninguna lógica para que el valor de mercado de Snap equivalga a 80 veces sus ventas.

Ubicarse en parámetros como el de Facebook (14 a uno) implicaría alcanzar tasas de crecimiento desmedidas, incluso en este segmento. Por tal razón, las advertencias sobre una aparente “exuberancia irracional” abundan, pues puede suceder lo mismo que le ocurrió a Twitter. Pero, por ahora, nadie escucha.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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