Ricardo Ávila
brújula 

La cuerda no da más

La esperanza es que una disminución en el costo del dinero permita que la demanda interna avance un poco más rápido y que las condiciones para la inversión sean más propicias.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 26 de 2017
2017-11-26 03:35 p.m.
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La votación fue cinco a dos, una mayoría holgada en comparación con oportunidades anteriores en las cuales la diferencia ha sido más estrecha. Por tal motivo, podría decirse que la junta directiva del Banco de la República volvió a sorprender a los analistas, el viernes, al recortar en otro cuarto de punto porcentual la tasa de interés que les cobra a las entidades financieras por darles liquidez temporal. A fin de cuentas, muchos le apostaban a la estabilidad tras la rebaja decidida en octubre.

Sin embargo, el Emisor optó por una línea distinta. Para comenzar, todo apunta a que la inflación está entrando en el redil con mayor velocidad que la prevista unos meses atrás.
De tal manera, el alza en la canasta familiar sería inferior al 4 por ciento anual al cierre de diciembre, por debajo del tope del rango establecido como meta por las autoridades.

Para el 2018, las cosas pintan todavía mejor, con trazas de acercarse con rapidez al 3 por ciento anual, que es el número anhelado.

Por cuenta de que hay mayor margen de maniobra, debido al comportamiento del Índice de Precios al Consumidor, la junta del Banco reconoció que la economía necesita un estímulo adicional. Y es que aparte de que el crecimiento del PIB en el tercer trimestre estuvo por debajo de lo proyectado, el consumo de los hogares no despega.

Por tal motivo, la esperanza es que una disminución en el costo del dinero permita que la demanda interna avance un poco más rápido y que las condiciones para la inversión sean más propicias. Tan solo en el caso del sector empresarial, el ahorro de tres puntos porcentuales, que se ve en diferentes categorías de crédito, se traduce en menores pagos por unos cuatro billones de pesos, de acuerdo con varios estimativos.

Aun así, falta un alivio más notorio en lo que atañe a los préstamos de libre inversión y
de tarjeta de crédito, algo que tiene que ver con el deterioro en la calidad de la cartera.
Mientras llega el respiro, vale la pena tener en cuenta que el recorte de la semana pasada sería el último del 2017, según se infiere del comunicado del Emisor. La cuerda no da más.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

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