Ricardo Ávila
brújula

Un daño duradero

Aparte de que los ataques en contra del oleoducto que une a Caño Limón con Coveñas no cesan, el reporte proveniente del departamento del Meta es que el vandalismo sigue afectando seriamente a Ecopetrol.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
febrero 18 de 2018
2018-02-18 03:37 p.m.
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La información según la cual la producción de petróleo en Colombia llegó en enero a 860.187 barriles diarios, parece dar un parte de tranquilidad a los observadores, si bien implicó un leve retroceso con respecto al nivel registrado en diciembre. De hecho, la cifra mencionada supera la meta promedio del año, fijada en 840.000 barriles.

No obstante, es posible que ese número sea difícil de alcanzar de nuevo, si persisten los graves problemas de los últimos días. Aparte de que los ataques en contra del oleoducto que une a Caño Limón con Coveñas no cesan, el reporte proveniente del departamento del Meta es que el vandalismo sigue afectando seriamente a Ecopetrol.

A pesar de las advertencias hechas desde diferentes sectores de la opinión, no acaban los ataques a manos de encapuchados, los cuales incluyen el uso de explosivos en las instalaciones de la compañía de mayoría estatatal. Afortunadamente, hasta la fecha, los daños son solo materiales, pero eso no quiere decir que haya que ignorarlos.

El motivo es que cuando se mira la fotografía con un lente más amplio, lo que está en juego es la competitividad del país como imán para las cuantiosas inversiones que se requieren en el sector de los hidrocarburos. Mientras México logra compromisos que se tasan en decenas de miles de millones de dólares, la conflictividad social y el deterioro del clima de seguridad por cuenta del Eln, nos hacen mucho menos atractivos.

La combinación de esas circunstancias nos volvió a ubicar en el mapa global de riesgo petrolero que elabora una firma estadounidense. Aunque la presencia guerrillera en distintos puntos de la geografía nacional no es nueva, el desarme de las Farc llevó a más de uno a pensar que la situación se había tranquilizado y que comenzaría un nuevo mañana.

Ahora esa impresión desaparece por cuenta de los atentados dinamiteros. Y eso, en un mundo en el cual se sigue compitiendo a la hora de atraer capitales para explotación o desarrollo de prospectos en el subsuelo, nos hace un daño duradero, que no es menor.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

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