Ricardo Ávila
brújula

Tumores malignos

Cualquier salida en falso, no hará más que deslegitimar la instituciones democráticas.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 29 de 2017
2017-08-29 08:19 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

Las cosas se veían bastante mal desde cuando se conocieron las grabaciones que implicaban a tres expresidentes de la Corte Suprema de Justicia en la venta de sentencias. Pero en una nueva demostración de que la realidad puede ser mucho peor que la percepción, la ciudadanía escuchó ayer las declaraciones del senador Musa Besaile con respecto a una red de corrupción que toca, al menos, a dos de los tres poderes públicos.

Para cualquier ciudadano decente es imposible no sentir asco ante de la revelación de que el dinero era el que determinaba algunos veredictos del alto tribunal. El papel del exfiscal anticorrupción Gustavo Moreno es el de un verdadero delincuente de cuello blanco, cuyo supuesto arrepentimiento después de haber sido capturado no tiene nada que ver con la voracidad de su comportamiento mafioso.

Extirpar el cáncer de la venalidad –cuya metástasis llegó a instituciones que habían soportado diferentes embates– exige voluntad y dedicación. En tal sentido, no solo la Fiscalía está obligada a ir hasta donde sea necesario con el fin de extirpar los tumores malignos, sino que la Corte y la Comisión de Acusaciones del Congreso necesitan estar a la altura de las circunstancias.

Y es que aparte de agregar más nombres a la lista de sindicados, lo que el público exige es condenas y castigos ejemplares. Para citar un ejemplo, el beneficio de la casa por cárcel es injustificable en el caso de aquellos que se han enriquecido a punta de meterle mano a las arcas públicas, o a los togados que olvidaron las lecciones de ética recibidas en la época de la universidad.

Cualquier salida en falso, no hará más que deslegitimar la instituciones democráticas. Por eso hay que exigir que la justicia actúe, ciegamente y con firmeza, sin venderse al mejor postor.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado