Ricardo Ávila
Brújula

Un gran dolor de cabeza

El motivo es que si hay menos trabajo disponible se vuelve imposible sostener la disminución en la pobreza.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
mayo 11 de 2017
2017-05-11 09:44 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

No se necesita ser un experto en temas económicos para darse cuenta de que los últimos años no han sido buenos para América Latina. Por cuenta de la caída en los precios de las materias primas que exporta y de circunstancias internas, la región experimentó un retroceso desde el 2014 y ni siquiera la mejora prevista para el 2017 servirá para recuperar el camino perdido.

Un desempeño así de malo no solo impacta las cifras del Producto Interno Bruto, sino que tiene consecuencias en el plano social. Así lo advirtieron ayer la Cepal y la OIT, que en un reporte conjunto sobre el mercado laboral manifestaron que la tasa promedio de desempleo urbano podría llegar al 9,2 por ciento en los países del área.

La proyección es inquietante porque confirma un declive que no acaba en el número de vacantes disponibles. El año pasado, sin ir más lejos, el índice de desocupación llegó a 8,9 por ciento, más de un punto y medio por encima de lo observado en el 2015. Ese salto es el más elevado en al menos dos décadas, por lo cual hay que hacer sonar un campanazo de alerta.

El motivo es que si hay menos trabajo disponible se vuelve imposible sostener la disminución en la pobreza, que había sido el logro más importante de la región en lo que va del siglo. Además, es muy posible que el tamaño de la clase media se reduzca, en respuesta al descenso en los ingresos de los hogares.

El foco principal del problema es Brasil, en donde el desempleo urbano saltó en 3,7 puntos porcentuales en el 2016. Pero no es el único, pues en las demás naciones tuvo lugar un alza de 0,7 puntos, que tampoco es menor.

Evitar un deterioro mayor al proyectado este año, requiere que los vientos del crecimiento vuelvan a soplar. Pero, hasta ahora, lo único que hay es brisa.

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado