Ricardo Ávila
editorial

Esto apenas comienza

Mientras en el 2015 la inversión directa de las empresas latinoamericanas en otras latitudes cayó, la de Colombia aumentó.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
agosto 18 de 2016
2016-08-18 10:27 p.m.
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El comunicado de prensa expedido ayer por Cementos Argos, según el cual la compañía con sede en Medellín confirmó la compra de una nueva planta cementera en Estados Unidos, es una muestra más del dinamismo de las llamadas multilatinas de origen colombiano. En este caso particular, la empresa paisa se ratifica como la principal inversionista en el país del norte, pues desde el 2005 ha destinado recursos por 2.200 millones de dólares a la adquisición de instalaciones industriales y logísticas que la convierten en un competidor de primera línea en su segmento.

Más allá de los motivos particulares de la operación, el mensaje central es que las decisiones importantes de las firmas nacionales no se circunscriben a las fronteras o al ámbito regional. A medida que pasan los años, son más numerosos los ejemplos de sociedades locales que hacen apuestas en otras latitudes, incluyendo a Europa, Asia y África. Quienes saben del asunto sostienen que el proceso sigue su marcha, y que noticias como la descrita serán la norma y no la excepción.

Esa tendencia es positiva. La incursión en otros países no está exenta de riesgos, pero sus beneficios potenciales son inmensos. Para comenzar, permite que nuestro sector privado gane masa crítica y que adopte estándares de clase mundial con los que puede competir en cualquier parte. La transferencia de tecnología o la innovación se aceleran, para no hablar de la construcción de eslabones que nos permitan integrarse a las cadenas globales de valor.

Nuestra tradición en la materia es relativamente reciente. Es verdad que experiencias pioneras como las de Carvajal abrieron el camino, pero no fue realmente sino hasta este siglo que la mentalidad de los empresarios cambió y se comenzaron a buscar oportunidades afuera.

Debido a ello, todavía aparecemos rezagados en las cifras, a una buena distancia de Brasil, México, Argentina y Chile. Según las cifras oficiales, la inversión colombiana acumulada en el exterior ascendía a 48.754 millones de dólares, al cierre de marzo pasado. De ese total, el primer puesto le correspondía a Panamá, seguido por Estados Unidos. Vale la pena aclarar que el istmo es usado como sede de ‘holdings’ desde las cuales se llega a otros países.

Aun así, la tendencia que llevamos es interesante. De acuerdo con la Cepal, las inversiones latinoamericanas en el exterior cayeron 15 por ciento el año pasado, al sumar 47.362 millones de dólares. El frenazo más notorio –de 48 por ciento– fue el brasileño, explicado por la recesión económica y la incertidumbre política.

En contraste, Colombia creció 8 por ciento y sumó 4.218 millones de dólares. De acuerdo con el Banco de la República, en el primer trimestre del 2016 el guarismo llegó a 974 millones de dólares, financiado de manera mayoritaria por la reinversión de utilidades y en menor grado atribuible a nuevas inversiones de capital.

Aparte del cemento, los sectores en los cuales las empresas colombianas son fuertes en tierras foráneas comprenden el financiero, el minero energético, la fabricación y procesamiento de alimentos y la generación y distribución de electricidad, gas y agua, entre otros. Es de esperar que a medida que pase el tiempo, el abanico se abra mucho más.

Que eso es posible es algo que demuestra Chile. Con una economía de menor tamaño que la nuestra, los australes alcanzaron el primer lugar en la región el año pasado como los principales emisores de inversión extranjera directa. El monto girado fue 15.794 millones de dólares, el cual se dividió en la compra de bancos, el comercio de grandes superficies o la energía.

De vuelta a Colombia, la devaluación de la moneda no ayuda a que los capitales colombianos lleguen al exterior. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para concretar nuevas operaciones que abren posibilidades de negocios y le ayudarán a la economía a ser más fuerte. Lo que se ha hecho es clave, pero esto apenas comienza.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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