Ricardo Ávila
brújula 

En contra de las apuestas

Falta ver si el empujón adicional sirve para estimar la demanda interna, a sabiendas de que hay un rezago entre la rebaja y el alivio que sienten los usuarios del crédito.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
octubre 29 de 2017
2017-10-29 01:37 p.m.
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Que la junta directiva del Banco de la República no ha perdido la capacidad de sorprender a los analistas, es algo que quedó en evidencia el viernes pasado. En contra de las apuestas que se inclinaban por la estabilidad en la tasa de interés que el Emisor les cobra a las entidades financieras por darles liquidez temporal, la decisión fue la de recortarla en un cuarto de punto porcentual.

Como consecuencia, el costo de esos fondos quedó en 5 por ciento anual, el nivel más bajo desde finales del 2015. Es evidente que después de haber trepado hasta el 7,75 por ciento anual hace un año, la tasa que determina a cómo prestan los bancos, muestra que las condiciones en que se mueve la economía colombiana son bien diferentes ahora.

El gran contraste es la evolución del Índice de Precios al Consumidor, que hasta hace un tiempo encabezaba la lista de preocupaciones del equipo económico. Basta recordar que en julio del 2016 la inflación llegó al 9 por ciento anual, debido, entre otros motivos, al fenómeno climático de ‘El Niño’, que en su momento impactó la oferta de alimentos.

Ahora las cosas son bien diferentes. De acuerdo con las proyecciones más recientes del Emisor, el alza en la canasta familiar sería de 3,9 anual al cierre de diciembre y seguiría bajando. Dicha proyección corrige a la baja las dadas a conocer en meses anteriores y explica la determinación adoptada, pues existe una mayor holgura para recortar los intereses sin que la carestía aumente su velocidad.

Y es que el ritmo de crecimiento inquieta a las autoridades. Para este año, el aumento del PIB sería del 1,6 por ciento y aunque las perspectivas para el próximo son mejores, el país se mueve a un ritmo inferior al de su potencial, que oscila entre 3 y 3,5 por ciento anual.

Falta ver si el empujón adicional sirve para estimar la demanda interna, a sabiendas de que hay un rezago entre la rebaja y el alivio que sienten los usuarios del crédito. Quienes esperan más alivios no deberían hacerse ilusiones. Aunque puede haber sorpresas adicionales, pocos creen que venga otro recorte pronto. Eso vale la pena tenerlo en cuenta.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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