Hablando de un repunte, Editorial 14 de febrero de 2017 | Opinión | Portafolio
Ricardo Ávila
Opinión

Hablando de un repunte

Que la economía colombiana andará un poco más rápido en el 2017, es un mensaje que el Gobierno desea enfatizar hoy.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
febrero 13 de 2017
2017-02-13 07:42 p.m.
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Señala el diccionario de la Real Academia que el verbo repuntar, cuando tiene que ver con la economía, se define como “experimentar un crecimiento”. Desde ese punto de vista, parecería estar en lo correcto el Gobierno, que hoy dará a conocer en Bogotá los elementos del plan “Colombia repunta”. A fin de cuentas, los analistas coinciden en que este año el Producto Interno Bruto andará un poco más rápido que en el 2016, gracias a la conjunción favorable de una serie de factores.

La discusión comienza cuando los especialistas tratan de ponerse de acuerdo sobre si una mejora cercana a medio punto porcentual es motivo de celebración. Aunque hay diferencias de décimas, el promedio de los pronósticos habla de una expansión del 2,5 por ciento en el 2017, una cifra que es inferior al nivel que los expertos consideran como adecuado para que baje el desempleo, y por ende, la pobreza.

En respuesta, los voceros oficiales señalan que a la luz de la compleja realidad latinoamericana, el país puede darse por bien servido. Ayer, el Ministerio de Hacienda expidió un comunicado con las opiniones de Alejandro Werner, el director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, cuyo mensaje central es que estamos haciendo la tarea.

"Buena parte de lo que suceda va a depender de la velocidad que tenga la locomotora de la infraestructura vial"

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Los motivos en los que se sustenta el tono optimista del Ejecutivo están relacionados con un entorno un poco más propicio. El alza en los precios del petróleo es cercana al 80 por ciento, en comparación con lo visto 12 meses atrás. Dicho aumento más que compensa la caída en la producción interna de crudo, gracias a lo cual las exportaciones podrían aumentar en unos 5.000 millones de dólares este año.

A lo anterior hay que agregar las mayores inversiones previstas para el segmento de los hidrocarburos. Cálculos de la Asociación Colombiana de Petróleo hablan de un monto superior a los 2.000 millones de dólares, algo que comienza a notarse en el alquiler de taladros y en el reenganche de parte del personal al que no se le renovó su contrato en la época de las ‘vacas flacas’.

Por su parte, el Gobierno desea destacar que la locomotora de la infraestructura se está moviendo. A primera vista, no tiene riesgo alguno afirmar que buena parte de las fichas provienen del sector de la construcción. Para comenzar, las concesiones viales de cuarta generación deberían incrementar su ritmo de obras en estos meses, al igual que un buen número de las asociaciones público privadas de iniciativa privada que recibieron luz verde. Solamente las primeras moverían recursos por más de nueve billones de pesos.

Por otro lado, el propio Juan Manuel Santos ha hablado de los apoyos existentes a la edificación de vivienda, del programa de aulas escolares y de las estrategias relacionadas con las tecnologías de la información. El sábado, en Chaparral (Tolima), el mandatario informó que en cuestión de días se presentaría un proyecto de reforma constitucional, con el fin de que parte de los dineros de las regalías que no se han gastado, puedan destinarse para 3.000 kilómetros de vías terciarias.

Para quienes gustan de leer entre líneas, es claro que la Casa de Nariño desea enviar el mensaje de que los avances que se logren en materia de carreteras estarán bajo su órbita, especialmente ahora que es inminente el retiro del vicepresidente Germán Vargas Lleras. Aparte de lo que suceda en la carrera presidencial, la administración quiere mostrar realizaciones en estos 18 meses que le quedan.

Recibir la posta está bien, pero ello exige un estilo de administración mucho más cercano. La necesidad de coger la rienda corta es mayor, pues el escándalo de Odebrecht puede influir en que los desembolsos que requiere hacer el sector financiero para que las 4G se hagan, tiendan a atrasarse. Para que eso no suceda, es obligatorio reaccionar en tiempo real. Solo así, junto con una buena dosis de confianza y optimismo, se logrará el objetivo de que Colombia repunte.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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