Ricardo Ávila
ricardo ávila pinto

Suena otro campanazo

Las agencias calificadoras de riesgo exigen hechos concretos para mantenerle la buena nota al país.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
julio 24 de 2016
2016-07-24 08:34 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

El campanazo se escuchó con claridad en los pasillos del Ministerio de Hacienda el viernes. La causa de la alerta fue el comunicado firmado por Fitch, una de las tres agencias calificadoras de riesgo de mayor credibilidad.

Esta decidió poner en perspectiva negativa los títulos de deuda externa emitidos por Colombia, tal como ya lo había hecho Standard & Poor’s tiempo atrás.

La nueva advertencia es una manera de decir que la nota que reciben los bonos públicos podría descender. En el peor de los casos, el país llegaría a perder la calificación mínima que exigen los inversionistas institucionales para poner su capital en papeles nacionales, algo que se traduciría en un mayor costo a la hora de endeudarse.

No obstante, vale la pena señalar que por ahora esa es una posibilidad extrema. La nota actual es igual de buena a la de antes y está dos escalones por encima del límite requerido, por lo cual las autoridades se apresuraron a pedir un poco de calma.

Aun así, vale la pena examinar las razones esgrimidas en este caso. De acuerdo con lo dicho en la presente ocasión, los factores principales a la hora de ver un panorama más oscuro son el amplio déficit en las cuentas externas del país que será necesario financiar con más créditos en divisas, lo cual nos colocaría muy por encima de las naciones que reciben un grado similar al nuestro.

A lo anterior hay que agregar la brecha en las finanzas públicas. Más allá de que esta cumpla con los parámetros establecidos por la regla fiscal, la verdad es que el déficit es mucho mayor que lo previsto hace apenas unos meses.

En consecuencia, Fitch anuncia una especie de matrícula condicional para aprobar el curso. A menos que el agujero en las cuentas públicas no se reduzca, o el desequilibrio en la balanza de pagos no disminuya, nos veríamos expuestos a una degradación.

Por el contrario, si las exportaciones reaccionan, o los ingresos del Gobierno mejoran, no habría de que preocuparse.

Para que eso ocurra, el paso de la reforma tributaria por el Congreso es un requisito este semestre. En caso de que la iniciativa naufrague, no hay duda de que la nota de los bonos colombianos bajará, por lo cual el mensaje es que más que promesas de buen comportamiento, las agencias calificadoras de riesgo exigen hechos concretos para mantenerle la buena nota al país.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado