Ricardo Ávila
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Las cifras apretadas

El presupuesto de ingresos tributarios –que era de 130,1 billones– no se cumplió, algo que no sucedía desde hace más de un lustro.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
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Ricardo Ávila
enero 15 de 2017
2017-01-15 02:56 p.m.
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Que a la economía colombiana no le fue bien en el 2016, es algo en lo que parece haber consenso. Sin conocerse todavía los datos definitivos con respecto al crecimiento, todos los cálculos apuntan hacia una cifra inferior al 2 por ciento, menos que la meta oficial.

A la luz de ese pobre desempeño, suena apenas lógico que el recaudo de impuestos haya estado también por debajo de los objetivos. Así lo confirmó la Dian la semana pasada, al señalar que lo recibido por el fisco ascendió a 126,7 billones de pesos, un guarismo superior en apenas 2,4 por ciento al del 2015.

Si al dato mencionado se le descuenta el efecto de la inflación, es indudable que tuvo lugar una caída en términos reales. De hecho, el presupuesto de ingresos tributarios –que era de 130,1 billones– no se cumplió, algo que no sucedía desde hace más de un lustro.

Las explicaciones son múltiples y muestran el desánimo de la demanda interna. Para citar un caso, la suma correspondiente al IVA tuvo un aumento de tan solo 3,3 por ciento.

No obstante, la principal razón de lo sucedido recae en los tropiezos del comercio exterior y, especialmente, de las importaciones. Si el año antepasado este segmento representaba casi el 20 por ciento de lo recaudado por la Dian, en el que recién terminó esa proporción disminuyó hasta el 15 por ciento.

Es cierto que en algunos acápites el balance fue mucho más favorable. En lo que atañe a combustibles el alza acabó siendo del 9,6 por ciento, mientras que para el recién desaparecido Cree, alcanzó a llegar al 6,8 por ciento.

Más destacable es que la lucha contra la evasión generó 5,6 billones de pesos, con lo cual se superó en 200.000 millones la que había sido considerada una meta muy ambiciosa de la Dian. Todo indica que la labor de fiscalización adelantada rinde sus frutos.

Si lo sucedido acabó desbarajustando o no las cuentas públicas, es algo que no se sabe todavía. Falta conocer la información sobre las devoluciones de impuestos para llegar al recaudo neto y cruzarlo con los gastos del Gobierno central. Aun así, es evidente que la situación dista de ser holgada. Si bien la reforma tributaria aliviará la situación de la tesorería este año, mientras la economía continúe débil será imposible que los ingresos estatales suban mucho, con lo cual el mensaje es que el palo no está para cucharas.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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