Ricardo Ávila
brújula

Presente y futuro

En concreto, la proporción de los que creen que a su hogar le está yendo peor actualmente disminuyó frente a la calificación de abril.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
junio 19 de 2016
2016-06-19 07:29 p.m.
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A primera vista, el cambio no fue mucho. Según lo informó Fedesarrollo el viernes, el dato sobre el índice de confianza del consumidor tuvo un leve aumento en mayo, pero siguió en terreno negativo.

Así se completan cinco meses en rojo, un lapso que no ha pasado desapercibido para los especialistas.

Más llamativo todavía es que los componentes individuales del indicador mostraron variaciones mucho más significativas. Para decirlo en pocas palabras, los habitantes de las cinco ciudades más grandes en los que se aplica la encuesta, que indaga cómo están las cosas, son ahora menos pesimistas con respecto a la coyuntura, pero ven más oscuro el futuro del país.

En concreto, la proporción de los que creen que a su hogar le está yendo peor actualmente disminuyó frente a la calificación de abril. También cayó el porcentaje de los que opinan que este no es un buen momento para adquirir electrodomésticos, así todavía la aversión a comprar muebles, nevera, lavadora o televisor lleve una amplia delantera. En resumen, la calificación de las condiciones económicas no es buena, pero la tendencia es hacia la mejoría.

En contraste, más ciudadanos se inclinan por pensar que las condiciones del país mostrarán un deterioro dentro de 12 meses. Y si bien el balance de respuestas aún es positivo, se redujo la cantidad de personas que piensa que en un año su familia estará mejor, económicamente hablando.

Entender los motivos de las subidas aquí y las bajadas allá no es fácil. Los vaivenes del dólar influyen en la actitud de ciertos grupos de consumidores, mientras la mayor inflación golpea, sobre todo, al nivel socieconómico bajo.

Adicionalmente, las disparidades regionales son evidentes. Bogotá es, de lejos, el epicentro del pesimismo, seguida por Medellín y Cali. A su vez, Barranquilla y Bucaramanga, que se encontraban en rojo, pasaron a negro y dan un panorama muy distinto al del promedio.

Vale la pena destacar que la disposición a hacerse a un vehículo o invertir en vivienda, subió. Una vez más, el guarismo observado no da para hacer ferias y fiestas, pero sugiere que el punto más bajo del negativismo quedó atrás.

Sea como sea, queda mucho terreno por recorrer. Y el problema central es la situación del país, que se valora muy mal, mientras la realidad del hogar es positiva y sube mes a mes.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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