Ricardo Ávila
brújula 

Un café que reconforta

En medio de una coyuntura compleja para la economía, es una excelente noticia que el café sea un factor de crecimiento en el consumo interno.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
noviembre 07 de 2016
2016-11-07 03:17 p.m.
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Cuando la Federación Nacional de Cafeteros anunció el viernes que la carga del grano comenzará a pagarse esta semana a 1’050.000 pesos –el nivel más alto en cinco años–, las caras de satisfacción entre los cultivadores no se hicieron esperar. Más de uno empezó a hacer cuentas, con la esperanza de que la situación actual se prolongue al menos durante varios meses.

Es posible que así sea. De acuerdo con los conocedores, la oferta mundial del producto sería este año ligeramente inferior a la demanda, debido a factores climáticos que se notan en el caso de Brasil, el principal exportador del planeta. Como consecuencia de esa situación, la libra de café se paga a 1,71 dólares, con tendencia al alza.

Ese factor, combinado con la devaluación experimentada por el peso colombiano, debido a los altibajos del mercado petrolero y al nerviosismo por cuenta de las elecciones en Estados Unidos, mejora sustancialmente los ingresos del más de medio millón de familias que derivan su sustento de la actividad. Según el Ministro de Hacienda, el valor de la cosecha en el 2016 superaría los siete billones de pesos, algo que no tiene precedente en las estadísticas.

Una razón fundamental para que así sea es que el volumen recolectado no ha disminuido, a pesar de que el fenómeno climático de ‘El Niño’ causó estragos durante el primer semestre. Entre enero y octubre, la cantidad recogida alcanzó los 11,3 millones de sacos, mientras que en los últimos 12 meses el acumulado llega a los 14 millones. La esperanza es que en noviembre y diciembre la cifra sea buena en aquellas regiones en donde maduran los granos por esta época.

Sin que se pueda describir como una bonanza, las perspectivas son alentadoras. Todo indica que el nivel alcanzado en el 2015 se mantendrá con pequeñas variaciones hacia arriba, lo cual permite olvidar las épocas difíciles de unos calendarios atrás. Por cuenta de la realidad, el nivel de agitación y descontento en las bases cafeteras disminuyó de forma notoria, pues ahora el énfasis es la productividad de las plantaciones.

Lo anterior no quiere decir que los desafíos hayan desaparecido. Sin embargo, en medio de una coyuntura compleja para la economía, es una excelente noticia que el café sea un factor de crecimiento en el consumo interno, lo cual merece celebrarse con un buen tinto.

ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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