Ricardo Ávila
Opinión

Un cambio en el viento

A medida que pasan los días, aumentan de intensidad las señales de una mejoría en la salud de las economías emergentes.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
febrero 28 de 2017
2017-02-28 09:38 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/09/56ba4e7b94041.png

En Colombia todavía no se nota, pero a medida que pasan los días aumentan de intensidad las señales que apuntan a una mejoría en la salud de las economías emergentes. Los reportes en ese sentido pueden sorprender a los escépticos, por cuenta de los nubarrones que se observan en el horizonte global, pero la evidencia se encuentra disponible.

El principal motivo de optimismo es el inesperado repunte que se observa en la economía china. Después de que los pronósticos hablaron de una debacle en la nación más populosa del mundo, el dragón asiático da la impresión de haber tomado un segundo aire que se traduce en una mayor demanda de bienes primarios en la cual juega un papel clave la expansión del consumo interno.

Los ejemplos de ese renovado apetito son múltiples. La cotización del mineral de hierro más que se ha duplicado en comparación con los niveles de finales del 2015, mientras que el cobre está 55 por ciento por encima de su valor de un año atrás. En lo que atañe al transporte marítimo, la tarifa de llevar un contenedor de productos también es sustancialmente más elevada ahora, en la medida en que el exceso de capacidad instalada empieza a desaparecer.

'Colombia se ve rezagada. No solo la bolsa local es la de peor desempeño en Latinoamérica, sino que la mejora en los índices de consumo interno aún no se ven'

COMPARTIR EN TWITTER

Diferentes entidades señalan el cambio en la dirección del viento. El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por su sigla en inglés), una entidad que agrupa a 500 socios en 70 países y tiene sede en Washington, afirma que el crecimiento en el Producto Interno Bruto de las naciones emergentes llegó a 6,4 por ciento en enero, la tasa más elevada desde junio del 2011.

Las bolsas han reflejado la nueva realidad. Más allá de que Wall Street alcance máximos históricos con frecuencia por estos días, la verdad es que el primer bimestre del 2017 acabó siendo muy positivo para la mayoría de las plazas bursátiles. En América Latina, sin ir más lejos, las acciones expresadas en moneda local subieron desde el primero de enero 13 por ciento en Argentina, 10 en Brasil y 5 por ciento en Chile, para mencionar algunos ejemplos.

Tales incrementos son mayores si se hace la conversión a dólares. En contra de lo que se pensaba, la divisa estadounidense no se ha fortalecido frente a una buena parte de las monedas que existen, a pesar de que todo apunta a que el Banco de la Reserva Federal elevará sus tipos de interés en repetidas ocasiones a lo largo de los próximos meses.
La razón es que los capitales que salieron hacia los refugios considerados como más seguros, están de vuelta. El IIF sostiene que de los 38.000 millones de dólares que se fueron del mundo emergente en los tres últimos meses del 2016, 12.000 millones retornaron en enero.

Los riesgos, por supuesto, no han desaparecido. El mayor de todos es que Donald Trump convierta en realidad su intención de aplicarle un impuesto a las importaciones, que es la piedra angular de su política proteccionista. Al respecto, los observadores consideran que no será fácil para la Casa Blanca obtener el respaldo del Congreso, sobre todo porque la mayoría republicana tradicionalmente ha sido partidaria del libre comercio. Bajo ese punto de vista no habría nada que temer, el menos en el corto plazo.

Si esa apuesta es válida o no, es algo que solo se sabrá con el tiempo. Por ahora, el mensaje es que el entusiasmo está de regreso y aunque nada lleva a pronosticar una bonanza, puede ser que el cierre del 2017 sea mucho mejor de lo que se pensaba.
En medio de esa circunstancia, Colombia se ve rezagada.

Y es que no solo la bolsa local es la de peor desempeño en Latinoamérica, sino que la mejora en los índices de consumo interno que se observa al sur de continente todavía no se hace presente. Por ahora, el único contraste tangible es el de la inversión extranjera con destino a compra de papeles, que hasta el pasado 10 de febrero aumentó en 1.392 millones de dólares. La confianza puede estar en el piso, pero desde afuera nos comienzan a mirar con otros ojos.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado