Ricardo Ávila
Retrospectiva

Un silencio elocuente

Faltará ver si el Gobierno se decide a solicitar las facultades extraordinarias, según lo dispone la Constitución. 

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
POR:
Ricardo Ávila
agosto 24 de 2018
2018-08-24 07:38 p.m.
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¿Gol o autogol? Aunque el Mundial de Fútbol terminó el mes pasado, la figura volvió a ser empleada durante la semana que termina por cuenta de la propuesta que destapó el senador Álvaro Uribe con respecto al salario mínimo.

De manera sorpresiva, el fundador del Centro Democrático reveló un borrador de proyecto de Ley que le daría facultades extraordinarias al Presidente de la República para reajustar dicha remuneración en los próximos seis meses.

Para quienes apoyan al expresidente, la idea tiene lógica: si viene una reforma tributaria que les va a aliviar cargas a las empresas, las mayores utilidades netas deberían ser compartidas con los trabajadores. Así tendría lugar una especie de gana-gana.

No obstante la promesa de mayores ingresos, los técnicos señalaron los peligros de la idea. Aparte del claro tufillo de populismo que tiene, pues no habría ninguna razón para dividir la negociación que hace el Comité de Concertación Laboral tripartita a finales de cada año, con el argumento de un incremento extraordinario, están los potenciales efectos sobre las finanzas públicas, la competitividad del sector privado y la inflación.

Para comenzar, no solo el costo de la nómina oficial subiría, sino también el cálculo actuarial del pasivo pensional. Por su parte, los sectores intensivos en mano de obra resultarían más afectados que aquellos intensivos en bienes de capital. Además, más allá de la forma en que se liquide el reajuste, en la práctica aumentaría el poder de compra de millones de hogares justo cuando la mejora en los salarios reales este año es una de las más elevadas en lo que va del siglo.

Por tal razón, es de imaginar que la línea de la ortodoxia económica que defiende el Ministerio de Hacienda estaría en desacuerdo. Quizás por ello ningún funcionario abrió la boca sobre una iniciativa que tiene tanto de largo como de ancho.

Faltará ver si el Gobierno se decide a solicitar las facultades extraordinarias, según lo dispone la Constitución. Si se queda quieto, los hechos hablarán por sí solos.

Ricardo Ávila Pinto
ricavi@portafolio.co
@ravilapinto

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