Ricardo Ávila
BRÚJULA

Una dosis de ánimo

De acuerdo con el FMI: “la adopción de una política económica más restrictiva fue adecuada y propició un ajuste más rápido de lo previsto”.

Ricardo Ávila
Director de Portafolio
Opinión
POR:
Ricardo Ávila
marzo 20 de 2017
2017-03-20 03:26 p.m.
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No le cayó nada mal al Gobierno el pronunciamiento hecho el viernes por la Misión del Fondo Monetario Internacional que, como es usual por esta época, realizó su visita anual al país para tomarle la temperatura a la economía. El motivo es que los técnicos del organismo le dieron su aval a la forma en que las autoridades han enfrentado los desafíos de los últimos tiempos.

Para comenzar, se reconoce el fuerte impacto proveniente de circunstancias externas e internas. La caída en los precios del petróleo y la mala situación de los vecinos, estuvo combinada con la presencia del fenómeno de ‘El Niño’ y el paro camionero de mediados del 2016. A pesar de esa situación, las cuentas públicas no se desordenaron y el Banco de la República subió su tasa de interés para contener el alza de la carestía.

Aunque el apretón cayó mal en Colombia y le dio munición a los enemigos del Ejecutivo para criticarlo, de acuerdo con el FMI: “la adopción de una política económica más restrictiva fue adecuada y propició un ajuste más rápido de lo previsto”. En concreto, el déficit externo cayó de forma acelerada, mientras que la inflación se moderó.

Adicionalmente, la institución multilateral señala que la aprobación de la reforma tributaria y la firma del acuerdo de paz eliminan dos fuentes de incertidumbre y deberían estimular la actividad económica. La reactivación, sin embargo, será lenta, pues la meta de crecimiento para este año se calcula en 2,3 por ciento, lo que equivale a una mejoría muy pequeña y casi imperceptible.

No obstante, el tono del reporte es positivo, ya que envía el mensaje de que lo peor quedó atrás. Aun así, hay riesgos “a la baja” -con menor probabilidad de que se den- como la volatilidad financiera global y una nueva disminución en las cotizaciones de los hidrocarburos. La mención de que la incertidumbre política podría dañar la confianza y retrasar la inversión, no debería ignorarse.

La perspectiva apunta a que ciertas riendas serán más flojas. Los intereses del Emisor descenderán y el gasto público aumentaría, sobre todo por cuenta de los gobiernos regionales que van a normalizar su ritmo de gasto.

Por último, hay un elogio a la tributaria de diciembre, que es vista como un paso adelante. Quienes lean entre líneas, no pasarán por alto que mejorar la eficiencia de la Dian es una tarea clave.

ricavi@portafolio.co
Twitter: @ravilapinto

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