Ricardo Rojas Parra

El posconflicto y el sector rural

Ricardo Rojas Parra
Opinión
POR:
Ricardo Rojas Parra
octubre 07 de 2014
2014-10-07 02:11 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/24/56cdc3378e33d.png

En el marco de las negociaciones de paz con las Farc, se habla mucho del posconflicto y su repercusión sobre otras áreas económicas del país. Ha surgido un fuerte interés por los análisis relacionados con el campo y las políticas que se estén pensando para darle fuerza.

En diversas ocasiones se ha mencionado la necesidad de articular iniciativas para generar un desarrollo rural integral, con el fin de aprovechar todo el potencial que ofrece el sector. Al respecto, la semana pasada se celebró el IV Congreso de Economía Colombiana, en la Universidad de los Andes, en el cual grandes académicos como Mark Rosenzweig, Alberto Valdez, Carolina Trivelli y Ana María Ibáñez dieron sus aportes sobre el tema.

Uno de los grandes mensajes que merece toda la atención es la contribución al desarrollo de la familia y la comunidad. Se resaltó la importancia de generar políticas de protección social alineadas con las políticas rurales, en las cuales se tenga en cuenta la evolución de los jóvenes rurales y los nuevos activos que estos ofrecen a su entorno inmediato.

En este frente, desde el 2013, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, en alianza con el Icetex, se han puesto la camiseta para sacar adelante el programa Jóvenes Rurales, con el fin de incentivar estudios universitarios técnicos o profesionales en carreras de ciencias agropecuarias. Esta iniciativa va en pro de la inclusión de jóvenes al sistema formal educativo, traduciendo las capacidades en oportunidades de progreso.

La asignación de predios donde exista la propiedad privada es fundamental para dar garantías a la población sobre el derecho de sus tierras. De esta manera, se da una complementariedad en el desarrollo rural y de pequeños agricultores, para brindar oportunidades de trabajo con herramientas de producción.

Según el Incoder 1’003.810 hectáreas fueron tituladas dentro la de la política de tierras desde 2010, de las cuales, el 71 por ciento corresponde titulación de baldíos a campesinos, 19 por ciento a constitución, ampliación o saneamiento de resguardos, 8 por ciento a titulación colectiva a comunidades afrodescendientes, y el 2 por ciento restante a titulación de baldíos a entidades de derecho público y adjudicación de subsidio integral de tierras.

Adicionalmente, se trajo a colación el tema de la competitividad en áreas rurales, que resulta ser el nuevo paradigma de los países de la Ocde. Lo anterior, con el espíritu de actualizar las herramientas necesarias potenciar la inversión en el campo, en vez de seguir haciendo uso de subsidios para crecer. Con ello, la promoción de la diversidad económica es clave para llamar flujos de inversión, por ejemplo, en el sector de turismo.

Se percibe un ambiente positivo frente a lo que se viene con el sector rural. Existen desafíos para articular las diferentes políticas para abarcar todos los elementos que componen el gran sistema rural en nuestro país. Desde el 2010 se han venido consolidando proyectos y planes de acción para permitir que en el marco del posconflicto existan bases para trabajar.
Ricardo Rojas P.
Economista - Profesor universitario
riropa@gmail.com


Nuestros columnistas

día a día
Lunes
martes
Miércoles
jueves
viernes
sábado