Ricardo Rojas Parra

Los trancones en Bogotá

Ricardo Rojas Parra
Opinión
POR:
Ricardo Rojas Parra
julio 15 de 2014
2014-07-15 04:02 a.m.
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Con la fiebre del Mundial, muchas ciudades en el mundo pusieron en marcha su infraestructura para recibir los gritos victoriosos de gol. En el Viejo Continente, por ejemplo, las personas viajaban desde pequeños pueblos a grandes capitales para vivir los partidos de su selección junto con sus compatriotas y los que los apoyaban con fervor.

Si al otro lado del mundo se daban esos desplazamientos masivos, no pasaría menos que esto en la sede de la Copa del Mundo. Pese a ello, Brasil tuvo altibajos con lo que respecta al sistema de transporte: la apertura del Mundial 2014 estuvo acompañada de una huelga de trabajadores en diferentes sedes como Río de Janeiro y Fortaleza.

Si por allá llueve, por acá no escampa. En la capital colombiana, el sistema de transporte se ha tildado de ineficiente, entre otras cosas, por la elección poco apropiada de medidas para aliviar la congestión en la ciudad. Si se tiene en cuenta que Bogotá tiene una población de 8 millones de personas y, según Migración Colombia, para el 2013 movilizó, en promedio, 53 por ciento del total de pasajeros provenientes del exterior, tener esas fallas en el sistema de transporte solo genera pérdidas para la ciudad y reducción de posibilidades de inversión de todo tipo.

Para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, la Alcaldía Mayor de Bogotá ha venido implementando la medida de pico y placa desde hace 16 años, pero el problema no se ha solucionado. Lo anterior se sugiere en el trabajo de Luis Alberto Galvis, del Centro de Estudios Económicos Regionales, al mostrar que Bogotá exhibe el récord en mayor duración de viaje en autobús entre las principales urbes de Latinoamérica, con aproximadamente 70 minutos por viaje de mayor frecuencia. ¡Eso es casi un partido completo esperando dentro un bus!

Aunque el Gobierno Central ha impulsado estudios para evaluar la implementación del metro en la capital, el cual probablemente mejore los tiempos de viaje en el largo plazo, ¿qué hay del hoy?

Así como la hinchada en los partidos del Mundial ha sido clave para animar a los equipos, los bogotanos tienen en sus manos herramientas de política pública para no dejarse meter el gol de la congestión. Usando el modelo de transporte en ciudades como Berlín, Praga y París, las bicicletas resultan una alternativa con mucho potencial, teniendo en cuenta la malla vial de ciclo rutas en la ciudad. Junto a ello, ser partícipe de los usuarios ‘tu llave’ del Sistema Integrado de Transporte Público permite usar de manera eficiente la capacidad potencial de cada vehículo disponible en la ciudad.

Así, hay modos posibles para tratar de disminuir los trancones en la capital. Y nunca caen mal unas pequeñas ayudas educativas para que el proceso de aprendizaje de cómo moverse en la urbe sea más eficiente. Siempre he creído que involucrando a los ciudadanos de manera didáctica se pueden generar cambios, basta ver el precedente de los mimos que nos enseñaban a cruzar por las cebras para comprender que sí se puede.

Con tantos buenos esfuerzos, la administración pública no se puede rezagar en la educación en cultura ciudadana, que es tanto o más importante que las medidas alternativas mismas.

 

Ricardo Rojas Parra
Economista - Profesor universitario

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