Ricardo Villaveces P.
columnista

Un mandato claro

El cumplimiento de tantos compromisos no va a ser fácil, y por ello es muy importante el papel que juegue el Congreso en la próxima legislatura. 

Ricardo Villaveces P.
Opinión
POR:
Ricardo Villaveces P.
septiembre 18 de 2016
2016-09-18 04:59 p.m.
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‘El mandato claro’ fue el término que uso López Michelsen para manifestar la importancia de un triunfo electoral contundente que le asegurara no solo legitimidad a su gobierno, sino el respaldo de la gran mayoría de los colombianos. Hoy, a solo unos pocos días de la realización del plebiscito, que pone a consideración de los colombianos el resultado de negociación para terminar el conflicto con un grupo que por más de 50 años le ha causado daño al país, estamos frente a la necesidad de un mandato claro.

Todo parece indicar, y las encuestas así lo muestran, que los colombianos están mostrando su nobleza y generosidad, y a pesar de lo difícil que pueda resultar mirar con benevolencia a quienes son responsables de tantos desmanes, votaremos con una amplia mayoría por el SÍ, y se podrá darle una oportunidad a esa Colombia que ofrece muchas posibilidades y tantos retrasos ha sufrido por cuenta del conflicto. Después de manifestaciones como las de la Corte Penal Internacional y de los apoyos de todos los países, especialmente de aquellos que cuentan con cancillerías sólidas y serias, que no van a dejar a sus presidentes apoyar acuerdos inconvenientes, queda cada vez más claro que se ha logrado algo que es verdaderamente relevante.

Muchas de las críticas son respetables, pero como lo decía en la última columna, considero que los beneficios son mayores que los costos, y en unos años ni Santos ni Uribe serán protagonistas, pero estaremos, en cambio, viviendo las consecuencias de estos acuerdos, que si se manejan con responsabilidad, pueden traer muchos beneficios al país.

Aquellos que se han tomado el trabajo de leerse los textos claramente, habrán podido observar que el grueso de los compromisos que el Estado asume no son con los guerrilleros, sino con todos los colombianos y, muy especialmente, con minorías y con los habitantes de los territorios más retrasados.

El cumplimiento de tantos compromisos no va a ser fácil, y por ello es tan importante el papel que juegue el Congreso en la próxima legislatura cuando le lleguen a su consideración, por la vía rápida (fast track), el paquete de reformas que presente el Gobierno. Allí hay mucho por hacer para que las leyes que salgan cumplan con lo acordado, pero sean sensatas, no se vayan a dejar llevar por excesos garantistas y tengan razonabilidad frente a los recursos de que se pueda llegar a disponer. Lo importante, pues, es que las leyes que de allí resulten tengan toda la fuerza requerida para que se ayude no a los exguerrilleros, aunque es obvio que habrá beneficios para ellos, sino a todos los colombianos.

Se requiere un mandato claro para que el Congreso y el Gobierno entiendan que el andamiaje legal que se va a producir debe permitir políticas públicas para el beneficio de todos, y esto se logra con una votación masiva. No sirve solo ganar, sino es importante que sean millones y millones los colombianos que salgan a votar, para que no haya dudas sobre el mandato que el Gobierno y el Congreso reciben.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado
rvillavecesp@gmail.com

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