Ricardo Villaveces P.

Buena intención, mala ejecución

Ricardo Villaveces P.
Opinión
POR:
Ricardo Villaveces P.
agosto 24 de 2014
2014-08-24 09:45 p.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c7865def38d.png

Por estos días se han comenzado a vencer los plazos para la presentación de la declaración de renta y muchas personas que no habían tenido esta obligación comienzan a formar parte del universo de contribuyentes registrado en las bases de datos de la Dian.

Sin duda, es positivo que se amplíe la base de contribuyentes y que todo tienda a la formalización en lugar de esa absurda situación en la cual conviven dos países: el de la informalidad, que ha sido tradicionalmente la inmensa mayoría, y el de los que cumplen con sus obligaciones.

Está bien que quienes reciben ingresos modestos no tengan que hacer grandes desembolsos adicionales por concepto de impuestos, pero que dejen registradas sus cifras. Lo que se requiere, sin embargo, es que los señores de la Dian, que pretendieron dar el salto no solo de la ampliación del número de contribuyentes, sino del uso de la tecnología para cumplir con sus obligaciones tributarias, en un momento en que se introdujeron cambios importantes en las normas, tuvieran un poco más sentido de la realidad para dar estos pasos.

Tuve la oportunidad de ayudar a una persona, con ingresos apenas por encima del límite para tener que declarar, a realizar este proceso y encontré un mundo que, a mi modo de ver, va a dar pie a muchos dolores de cabeza. No solo a los contribuyentes, sino a la propia Dian.

De una parte, de cuando acá se cree que todos los colombianos tienen los elementos para acceder a la página de internet de la Dian –ya no venden formularios y solo se aceptan los diligenciados a través de la página web, incluso los que se van a imprimir, tampoco se acepta diligenciamiento a mano– y cuentan con los conocimientos para entender con claridad, por ejemplo, cuál es el formulario que deben usar, o a entender con facilidad si son objeto de Iman o de Imas (¿cuántos de los lectores tiene claridad sobre esto?).

Cuando se toma uno el tiempo de leer con cuidado estas explicaciones y consulta el Estatuto Tributario, concluye que la cosa funciona bastante bien y, efectivamente, los ciudadanos con ingresos bajos no tienen mayores desembolsos adicionales, pero cuántas personas tienen tiempo para ello o el acceso a quien conozca del tema? ¿Cuántas individuos de este nuevo grupo de contribuyentes se leeran el Estatuto Tributario?

Si por el otro lado se trata de alguien con ingresos algo más altos que, seguramente, tendría un gran apoyo, si puede utilizar las herramientas que ofrece la Dian en su página web, como es el programa de ayuda, se encuentra, entonces, que este solo funciona para los que tienen en su computador Sistema Windows 7 o superior (¿cuántos colombianos tienen esta actualización?) Y qué nos ocurre a los que usamos computadores Apple, pues que no podemos usar nada de esto y tenemos que elaborar la declaración en forma rudimentaria.

En fin, buenas intenciones, pero pésima ejecución por parte de quienes creyeron que el mundo real era como lo imaginaban en sus escritorios.

 

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado
ricavip@gmail.com


Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado