Ricardo Villaveces P.

Dos comentarios

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
abril 08 de 2013
2013-04-08 04:09 a.m.
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Ante las dificultades evidentes del llamado sector real de la economía, al que, entre otros, la revaluación ha golpeado tan duro, el Gobierno viene realizando reuniones con los representantes de los diferentes ramos y anuncia una serie de medidas para lograr su reactivación.


Sin duda, se trata de una oportunidad de oro para corregir un componente esencial del proceso tan favorable que, desde otras perspectivas, viene atravesando el país. Experiencias como las de Brasil, muestran lo fundamental que resulta dar impulso al crecimiento de la clase media como el gran motor del progreso, y mucho de ese grupo tiene sus posibilidades de desarrollo alrededor de las actividades industriales en el sector urbano, y de la agricultura, en el área rural.

 

Mencionando de nuevo a Brasil, ha sido precisamente el crecimiento de la clase media en el sector rural la que ha contribuido, en buena medida, al progreso experimentado por ese país en los últimos años. Por el otro lado, no hay duda de que el impacto en materia de empleo, resultaría de gran significación con todas las consecuencias positivas que esto puede tener.

 

Resulta de gran importancia, que el Gobierno en este proceso escuche a los representantes de los productores, pues tanto la Andi, en el caso industrial, como la Sociedad de Agricultores de Colombia, en el agro, vienen discutiendo el tema desde hace tiempo y están presentando al Gobierno sugerencias concretas sobre medidas factibles que, de adoptarse, contribuirían de significativamente a la superación de estos problemas.

 

Sin duda, la revaluación es un tema crítico, pero es claro que no es todo. Temas como el del costo de la energía en el sector industrial o el del contrabando en el ramo agrícola, son asuntos que requieren ser abordados y pueden contribuir de manera importante a consolidar el crecimiento.

 

Ojalá el Gobierno aproveche estas contribuciones de los gremios y tome rápidamente las medidas que considere adecuadas para que el efecto se comience a sentir rápidamente.

 

Cambiando de tema, un comentario sobre el nuevo aeropuerto de El Dorado, pues, además, es un referente para los aeropuertos del resto del país. Sin duda, frente a lo que teníamos se mejoró mucho, pero como ya se ha repetido, por parte de muchos comentaristas, le falta para ser ese aeropuerto de primer nivel que hubiera podido ser.

 

Ojalá, por lo menos, algunos temas elementales como el de mejorar los baños se corrija y se logren las mejoras operativas que eviten las demoras eternas que sufren los viajeros que llegan para desembarcar por la falta de suficientes puentes de abordaje.

 

Lo que no tiene disculpa y que requiere solo decisiones, tanto de Opain, como de las autoridades, es el desorden y el caos en la zona de salida de los pasajeros. Los carros se estacionan donde les da la gana, los taxis se pelean los pasajeros como en la guerra del centavo, a la salida de la única puerta por la que llegan los miles de viajeros, se aglomeran cientos de personas que hacen imposible caminar.

 

Es decir, una situación verdaderamente caótica y muy lejana de lo que podría ser la llegada a lo que debería ser un aeropuerto de primer nivel. Una serie de decisiones administrativas y algo de autoridad, solucionaría el problema, que no da espera, pues, además, de no educar, el despelote se va a volver la norma

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