Ricardo Villaveces P.

Especulación

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
diciembre 18 de 2011
2011-12-18 08:22 p.m.
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La gente que vive alrededor de la actividad bursátil, tanto en Colombia como en el resto del mundo, tiene una forma particular de referirse a ‘los mercados’. Pareciera que les reconocen vida propia y los ven como entes completamente autónomos.

Hablan del ‘sentimiento’ del mercado, de la forma como ‘descuenta’ las noticias y cómo establece ‘puntos de resistencia’, barreras de entradas etc.

A su vez, es evidente que los comportamientos de los precios son el resultado de la interacción de un sinnúmero de actores con relaciones heterogéneas que hacen imposible predecir lo que va a ocurrir con los precios.

Quizás pronosticar las tendencias de largo plazo es menos complejo, pero es imposible pronosticar las variaciones y la volatilidad del corto plazo.

Eso es lo que da espacio para que entren al mercado los especuladores que están dispuestos a asumir los riesgos y que, antes que interesarles los niveles absolutos de los precios, lo que les importa es la variación que ellos tengan, pues las ganancias las hacen es de las diferencias entre los precios de compra y de venta y no, necesariamente, de que se valorice el precio de una cotización llámese acción, producto básico o, en general, título valor que se transe en el mercado.

La existencia de esos especuladores, de otra parte, es de la esencia del mercado de capitales, ya que son los que le dan la liquidez al mercado y los que le aportan a las bolsas ese gran atractivo de que siempre hay alguien dispuesto a comprar y alguien dispuesto a vender.

Puede que los precios no sean los que uno quisiera, pero se tiene la posibilidad de comprar o de vender. Eso sólo se logra porque hay especuladores prestos a asumir los riesgos. Por todas esas razones y muchas más, el comportamiento de los mercados es tan sensible a lo que se denomina ‘información relevante’, pero también a los rumores, a los chismes y, ni se diga, a las opiniones de quienes tienen incidencia directa en los valores transados. Que a veces los medios puedan exacerbar una tendencia es cierto, pero eso forma parte del mundo de las bolsas.

Por estos días leía un libro sobre la construcción del Canal de Panamá, que cuenta cómo en el momento en que se liquidó la Compagnie Universal, de Ferdinand Lesseps –que era una empresa listada en bolsa y con miles de accionistas– unas de las cosas que se encontraron fueron los pagos que habían hecho a periodistas para tratar de incidir en lo que estaba pasando con los precios de las acciones.

Lo anterior, sólo para decir que con todo y lo discutible que puedan ser estas prácticas, forman parte de la realidad de los negocios bursátiles.

En resumen, señalar a los especuladores como los grandes causantes de la caída de los precios de la EEB no cambia el hecho de que la especulación, quizás acentuada por los medios de comunicación, no hubiera tenido como origen unas declaraciones inconvenientes.

Es mejor, señor Alcalde, reconocer el error y asesorarse de gente conocedora de estos temas, que empecinarse en posiciones arrogantes.

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