Ricardo Villaveces P.

A pasar la página

Ricardo Villaveces P.
POR:
Ricardo Villaveces P.
junio 16 de 2014
2014-06-16 02:24 a.m.
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En el momento en que se publique esta columna ya tendremos un nuevo presidente elegido. Lo que iba a ser una campaña aburrida se convirtió en un proceso de gran polarización donde se vivieron episodios que, ojalá, queden atrás pues un país que requiere paz y convivencia no puede tener a su clase dirigente enfrentada como ‘perros y gatos’.

Cuando se miran las referencias a Colombia en los medios especializados internacionales no deja de llamar la atención la brecha que se percibe entre lo que piensan del país los analistas externos y lo que vemos en nuestros medios en el día a día.

Esto, al fin y al cabo, tiene que ver con las razones más estructurales y fundamentales que perciben quienes nos ven desde afuera frente a los temas de coyuntura que nos impiden ver el bosque. Los temas que atraen la atención de los extranjeros son de diversa índole pero solo pensar en el tamaño del país lo convierten en un tema de gran interés.

Un país que compite ya con Argentina en cuanto al tamaño de su economía, cerca de 50 millones de consumidores, una clase media en ascenso con capacidad de consumo creciente, una economía bien manejada y una geografía privilegiada son algunos de los factores que nos hacen tan atractivos.

La tarea que tenemos los colombianos es la de aprovechar ese ‘cuarto de hora’ y llevar a cabo los ajustes y transformaciones que el país requiere. La agenda todos la conocen: justicia, educación, salud, paz, pensiones, infraestructura, estabilidad jurídica, lucha contra la corrupción etc.

Esas son tareas ineludibles del nuevo gobierno para lograr los cambios que se requieren y se va a necesitar un Congreso alineado con lo que deben ser propósitos nacionales y, además, gran respaldo de la opinión pública. Por ello el primer reto que tendrá el nuevo presidente desde el mismo momento de su discurso de celebración de la victoria será el del llamado a la unidad y a dejar atrás la peligrosa polarización que se ha venido enquistando entre los colombianos.

Ojalá así haya sido. Las tareas que tiene el nuevo gobierno por delante son complejas y se requieren del concurso de todos para sacarlas adelante.

El presidente recién elegido requiere entonces unir al país, comunicarle una visión de futuro y tomar las decisiones que se requieran para corregir errores y trazar rumbos que son las tareas propias de un gobierno que comienza. Poder construir consensos alrededor de temas esenciales resulta fundamental en cualquier sociedad democrática y este será uno de los retos del nuevo mandatario.

Ojalá la abstención se haya derrotado y la elección se haya realizado con una gran participación. Ojalá también el ganador lo sea por una margen incuestionable.

Lo importante ahora es pasar la página y pensar en los retos del futuro.

No se trata de pensar en unanimismo sino de superar una polarización que, de seguir, terminará causando muchos daños al país y como habría dicho Álvaro Gómez, ser capaces de lograr algunos acuerdos “sobre lo fundamental”.

Ricardo Villaveces P.

Consultor privado

ricavip@gmail.com

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