Ricardo Villaveces P.

Están en problemas

Ricardo Villaveces P.
Opinión
POR:
Ricardo Villaveces P.
agosto 10 de 2014
2014-08-10 11:05 p.m.
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“No hay plazo que no se venza ni deuda que no se pague”, dice la sabiduría popular, y se puede aplicar a la situación que está viviendo Argentina en estos días por cuenta de los problemas con su deuda externa.

Sin duda, el proceso en lo inmediato tiene muchos ángulos y consecuencias, pero, de una u otra forma, es el resultado del pésimo manejo económico que ha caracterizado a un país que tendría todo para ser una verdadera potencia. No se puede olvidar que a comienzos del siglo XX, a Argentina se le veía como estrella en ascenso y todo indicaba que eso era lo que iba a ser.

La presencia de grandes comercializadores de granos junto con empresas que desarrollaron los ferrocarriles, los puertos, entre otros, le permitían a ese país ser un verdadero granero del mundo y contar con condiciones similares a las de Nueva York, que por cuenta del canal Eire volvió a esta ciudad la salida de la producción agrícola del medio oeste norteamericano. Solo caminar por las calles de Buenos Aires, pone en evidencia lo que era esa metropoli hace cien años cuando contaba, por ejemplo, con la primera línea de metro, inaugurada en 1913.

No es fácil entender cómo se las han arreglado para desperdiciar, de manera sistemática, tantas posibilidades y oportunidades. Las crisis son innumerables y solo la riqueza de ese país y las cualidades de algunos argentinos les han permitido seguir adelante, viendo, sin embargo, cómo el resto del mundo los va dejando atrás.

Es reconfortante ver la gran diferencia con lo que ha ocurrido en Colombia, país que, con condiciones menos favorables, ha mantenido una cultura y un manejo económico serio, que trasciende los gobiernos y despierta confianza en los mercados globales.

Lo de Argentina, de otra parte, refleja mal manejo con efectos negativos que pueden resultar excesivos, pero también evidencia la irresponsabilidad de los bancos que le entregaron, en su momento, dinero a manos llenas sin una evaluación adecuada de los riesgos que asumían.

El problema es que esta combinación de equivocaciones termina teniendo consecuencias en el mundo entero. No tanto porque afecte de manera inmediata los mercados, pues estos ya tenían descontados los problemas de Argentina y el país viene desde hace varios años marginado de los centros financieros. El problema es que puede dificultar, de manera grave, futuras renegociaciones de deudas sin importar que muchas de ellas tengan toda la justificación para buscarlas.

De otra parte, temas como el de la jurisdicción que se acepte en futuros arreglos de deudas se puede volver un asunto muy sensible y la de Nueva York, que ha sido por años la que rige este tipo de contratos, puede empezar a generar serias dudas, y la competencia de centros financieros alternativos que ofrezcan condiciones legales con menos riesgos puede dar origen a muchos cambios.

En fin, ojalá aprendan de esto los argentinos, los bancos recuerden que la evaluación del riesgo es su obligación y que en Colombia sigamos actuando según nuestra tradición.

Ricardo Villaveces P.
Consultor privado
rvillavecesp@gmail.com

 


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