Ricardo Villaveces P.

Problemas de banqueros

Ricardo Villaveces P.
Opinión
POR:
Ricardo Villaveces P.
junio 16 de 2015
2015-06-16 04:26 a.m.
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Dice la sabiduría popular que si la persona debe un millón de pesos el problema es de ella, pero si debe mil millones es del banquero. Cualquier financiero experimentado sabe que no debe prestar plata a quien no puede pagar, y que es muy riesgoso conceder más dinero del que realmente se necesita. A pesar de lo obvio de estas afirmaciones, es sorprendente ver con qué facilidad se olvidan. Esta parece ser la situación de Grecia por estos días. Es cierto que deben mucho dinero, que recibieron más de lo que podían pagar y, seguramente, más de lo que necesitaban. Los Juegos Olímpicos del 2004 fueron una buena excusa para hacer grandes inversiones en infraestructura, y modelos como el de España, con esa portentosa infraestructura vial del sur, les dio el ejemplo de lo que podrían lograr por cuenta de su membresía de la Unión Europea (UE) en épocas boyantes para los países grandes de ese grupo.
Hoy, la UE viene atravesando problemas y ven con preocupación los inconvenientes y precedentes que puede representar una Grecia endeudada, hasta más no poder, y con un gobierno de izquierda elegido con la promesa de defender algo del Estado de Bienestar, que los griegos habían empezado a conocer después de su ingreso a la UE.
Las autoridades europeas y el Fondo Monetario Internacional no saben qué hacer con este país díscolo, que hace propuestas inaceptables para los ortodoxos, pero reflejan las realidades de ese pueblo. Escribo estas líneas desde Atenas, el 11 de junio, o sea seis días después de lo que era la fecha límite para el pago, que aplazaron, y por ninguna parte se siente entre los atenienses la percepción de urgencia por cuenta de esta situación. Sin duda, el país tiene serios problemas económicos, pero la sensación que se percibe es la de una ciudad relajada, limpia, sin vendedores callejeros, sin mendigos, sin invasión del espacio público, con bastante actividad y muchas compras. Claro que los turistas ayudan, pero son muchos los griegos en los almacenes, en los restaurantes y, en general, en el consumo. Lo que lograron en materia de infraestructura fue inmenso, y ahí quedará. Un gran aeropuerto, un metro, que tal vez tendrá Bogotá en el 2100, excelentes carreteras y, en fin, progresos que nunca hubieran conseguido a partir de su solo esfuerzo fiscal.
Los banqueros tienen un problema y las autoridades europeas varios, por las dificultades asociadas al precedente de un Estado que abandone la Unión, en épocas en las que la Gran Bretaña duda sobre su permanencia y las presiones xenófobas e independientistas hacen más dudoso el futuro de la integración europea. Lo que parece bastante evidente es que el mayor lío está en cabeza de los acreedores, pues los logros en infraestructura no se van a reversar y, posiblemente, los griegos van a pasar tiempos difíciles, pero los que tienen que reflexionar sobre sus errores, que seguramente volverán a cometer, son los banqueros, que han demostrado que la memoria y aprender de las experiencias no está entre sus cualidades.

Ricardo Villaveces
Consultor
rvillavecesp@gmail.com


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