Roberto Junguito

El costo de vida

Roberto Junguito
Opinión
POR:
Roberto Junguito
enero 07 de 2015
2015-01-07 03:35 a.m.
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Como lo afirmaba Portafolio, la inflación del 2014 subió, pero sin desbordarse. Según el Dane, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró en 3,66 por ciento, que se encuentra en el rango previsto por la junta del Banco de la República. No obstante, los incrementos del Índice de Precios al Productor fueron mucho más agudos, particularmente en lo que hace a los de origen agropecuario.

En efecto, dicho índice, que había sido ligeramente negativo en el 2013, registró un aumento del 6,33 por ciento en el 2014, y dentro de sus componentes el mayor incremento se registró en la agricultura, que contribuyó con una alta proporción del aumento registrado en dicho indicador.

¿Debe preocupar a las autoridades monetarias lo que viene sucediendo con la inflación? La respuesta más tranquilizadora, y es la del Minhacienda, sería decir que no mucho, pues el IPC se mantuvo dentro de lo previsto por el Emisor. Además, la experiencia de los últimos 15 años indica que la junta directiva del Banco ha ejercido, de manera ejemplar, el mandato constitucional de mantener el poder adquisitivo de la moneda y para ello le ha resultado de gran utilidad y efectividad el uso del esquema de inflación objetivo o inflation targeting, mediante el cual la autoridad monetaria regula por medio de ajustes en su tasa de interés la liquidez de la economía.

Así las cosas, el Banco ha estado en capacidad de cumplir con sus metas de inflación, al tiempo que adelanta una política monetaria de acuerdo con los ciclos de la economía.

Lo que sí debe preocupar, y que sale un poco del ámbito propio de la política monetaria a cargo del Banco de la República, es lo que viene sucediendo con los precios relativos de los alimentos y de la agricultura en general, particularmente en un momento económico en que se comienza a dar una sequía intensa a raíz del desarrollo del fenómeno de El Niño.

Al analizar lo sucedido en el 2014 con los diferentes componentes del IPC, se observa que el de mayor incremento fue el de alimentos, con un aumento anual del 4,69 por ciento, seguido del de la educación, que es un precio controlado y cuyo aumento fue del 4,12 por ciento.

Por su parte, al estudiar lo ocurrido con los precios al productor se encuentra que la variación anual de los precios de origen agropecuario fue del 20 por ciento anual y estuvo jalonada por los incrementos en el café pergamino, las raíces y tubérculos y la papa.

En el 2015, la situación de abastecimiento interno de productos agrícolas muy probablemente se verá reducido como resultado del impacto de El Niño, al tiempo que la importación de los productos agrícolas continuará encareciéndose como resultado de la depreciación de la tasa de cambio.

Esto significa que, para el año en curso, el problema de incremento de la inflación no tendrá un origen en el aumento de la demanda agregada o sea en el consumo y la inversión, que se pueden regular adecuadamente con los instrumentos monetarios y de tasas de interés en manos de la autoridad monetaria, sino que tendrá origen en los precios relativos de los alimentos y, en general, en presiones de costos. El reto para la autoridad monetaria es cómo evitar un desborde de las expectativas inflacionarias.

Roberto Junguito

Exministro de Hacienda

roberto.junguito@gmail.com


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