Roberto Junguito

Historia del sector financiero

Roberto Junguito
Opinión
POR:
Roberto Junguito
junio 24 de 2015
2015-06-24 03:09 a.m.
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La Asociación Bancaria y Portafolio merecen una felicitación por su iniciativa de encomendar la preparación del libro Una Historia del Sistema Financiero Colombiano al reconocido economista e historiador José Antonio Ocampo.

En la obra, el autor caracteriza el periodo 1951-1974 como una etapa de industrialización dirigida por el Estado. Según Ocampo, los tres elementos más importantes en este lapso fueron la consolidación de un modelo de banca especializada, la fuerte presencia de la banca oficial y el papel creciente del crédito de fomento. También analiza la creación de la Junta Monetaria en 1963 y el tema del sistema de ahorro en valor constante, Upac, establecido desde 1973 para financiar la vivienda y su impacto sobre las tasas de interés, el ahorro financiero y la estructura del sector.

De acuerdo con el autor, el sistema financiero entre 1974-1990 estuvo determinado por las reformas económicas, adoptadas por la administración López Michelsen. Sobre lo ocurrido entonces, el autor hace un buen análisis de los factores de auge crediticio y de financiamiento externo privado de finales de los años 70, en el gobierno Turbay Ayala, que precipitaron la crisis financiera de mediados de los 80, así como de las medidas de orden macroeconómico y de saneamiento financiero, adoptadas en la administración Betancur para hacer frente a la crisis. También recuenta lo sucedido en materia financiera en el gobierno de Barco.

Al periodo 1990-2003, que va desde la liberalización comercial y financiera adoptada por la administración Gaviria, hasta la etapa inmediatamente posterior a la denominada ‘crisis de fin de siglo’, ocurrida durante el gobierno de Pastrana Arango, lo califica como uno de liberalización, auge y colapso financiero. Destaca que la Constitución de 1991 tuvo un impacto directo sobre el sistema financiero, con la creación de la autonomía al Banco de la República. También señala que, mientras en los años posteriores a la liberalización se presentó una euforia sin precedentes, a finales se gestó una de las crisis más agudas que ha tenido el sector, en un contexto de una fuerte turbulencia de las economías emergentes. A esto, a mi juicio, se sumó la incidencia que pudo haber tenido en el comportamiento de las variables económicas y en el sector financiero factores como el narcotráfico, la inseguridad interna y la falta de gobernabilidad, característica de esos años.

Ocampo concluye que los años posteriores a la crisis de fin del siglo, que abarca lo ocurrido en materia económica y financiera desde el gobierno de Uribe Vélez hasta lo corrido de la segunda administración Santos Calderón, ha sido la fase más exitosa de la banca privada colombiana, a lo cual contribuyó el desarrollo de la multibanca. Pero destaca que la crisis de financiación de vivienda no ha sido plenamente superada y los problemas de acceso al financiamiento de amplios sectores siguen siendo considerables. Agrega que gracias a los avances en materia regulatoria, el país mostró fortaleza en materia de estabilidad financiera frente a la turbulencia generada por la crisis financiera 2007-2009.

Quizás, el tema de la vulnerabilidad de la economía y del sector financiero ante el comportamiento de los precios del petróleo y el impacto del proceso de paz, habría podido tener un tópico de mayor análisis y reflexión en el libro. El escrito de Ocampo es una obra excelente, que merece un estudio y análisis detenido.

Roberto Junguito

Exministro de Hacienda

roberto.junguito@gmail.com

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