Roberto Junguito

La importancia de las instituciones

Roberto Junguito
POR:
Roberto Junguito
febrero 19 de 2014
2014-02-19 03:33 a.m.
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La revista The Economist publicó un informe escalofriante sobre el fracaso de la economía argentina. Indica que en 1914 se vislumbraba como el país de mayor futuro en el mundo. En ese entonces, era uno de los más ricos después de Inglaterra, Estados Unidos y Australia. Se encontraba por delante de Alemania y Francia. Desde hace 100 años comenzó un proceso gradual de deterioro económico, así registrara periodos de auge transitorio por incrementos en los precios de sus productos básicos de exportación.

Reflexiona con preocupación cómo los países emergentes de hoy comienzan también a percibir un futuro positivo y sin límites, en términos de su progreso social y económico, y tienden a fijar sus expectativas en exportaciones ilimitadas y rentables de productos básicos, olvidándose, en muchos casos, de ponerle la atención debida al desarrollo y el fortalecimiento de sus instituciones económicas. Concluye que la lección clara de Argentina es que la acción de los gobiernos sí importa, y que allí no se establecieron las instituciones requeridas para impedir las interferencias políticas en los asuntos económicos, y dejaron permear el ambiente con falta de información y transparencia.

Esto hace meditar sobre el futuro de Colombia. Es cierto que el país atraviesa un periodo de prosperidad y el futuro luce promisorio. Los indicadores de confianza del consumidor, comercio y expectativas de crecimiento muestran aumentos. Las proyecciones tanto del Gobierno como de las instituciones privadas coinciden en pronosticar aumentos del PIB del 4,5 por ciento para el 2014, y siguientes. Asimismo, los otros indicadores económicos lucen sólidos. Las reservas internacionales se sitúan en niveles récord, superiores a los 44 mil millones de dólares; el déficit de cuenta corriente de la balanza de pagos, se estima, se mantendrá en niveles cercanos al 3,4 por ciento del PIB, y la inflación, según el Emisor, se ubicará levemente por debajo del 3 por ciento para finales del año. Además, se prevé que el entorno económico internacional será también favorable.

No obstante, es inevitable que en años venideros el país enfrente riesgos internos e internacionales. Solo para citar los que se vislumbran hoy, entre los internos están los vinculados con obstáculos potenciales a la inversión privada, originada en factores como un desenlace adverso de las negociaciones de paz, la adopción de una reforma tributaria poco amigable a la inversión que impida la adopción de nuevos proyectos, y el retardo en la ejecución de las obras de infraestructura vial.

Igualmente, caben resaltar los impedimentos legales al desarrollo productivo por la vía de normas judiciales y tutelas, así como los factores políticos que frenen un buen funcionamiento del Congreso, y enfatizar en la necesidad de aprobar reformas estructurales que en materia tributaria, salud, pensiones y de educación que requiere el país. Es cierto que Colombia dispone, hoy en día, de instituciones económicas sólidas como el Banco de la República, que tiene jurisdicción en materia monetaria, cambiaria y crediticia. Por su parte, las fiscales se han reforzado con la adopción por ley de una regla fiscal y se tiene establecido un esquema sólido de supervisión y regulación financiero.

Sin embargo, se adolece de un mecanismo que garantice el uso eficiente del presupuesto y evite el desvío de los recursos públicos. Pero, sobre todo, las instituciones judiciales, así como el órgano legislativo dejan mucho que desear.

Roberto Junguito

Exministro de Hacienda

roberto.junguito@gmail.com

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