Roberto Junguito
columnista

La coyuntura económica

Para el 2017, entidades como el Fondo Monetario Internacional han venido reduciendo sus proyecciones
del aumento anual del PIB y lo sitúan en 2,2%.

Roberto Junguito
Opinión
POR:
Roberto Junguito
abril 04 de 2017
2017-04-04 08:07 p.m.
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Los indicadores económicos, las encuestas de opinión y, en general, los informes sobre el seguimiento de la economía señalan que la actividad económica continuó desacelerándose en el primer trimestre del año.

De arrancada, cabe resaltar que en el 2016 el crecimiento anual del PIB de la economía colombiana fue del 2,0 por ciento, inferior al 3,1 por ciento registrado en el 2015. El aspecto más negativo se originó en una reducción en el valor agregado de la extracción de petróleo crudo en un contexto de precios bajos y sobre oferta mundial. Al cierre del 2016, el recaudo total de impuestos alcanzó un crecimiento nominal del 2,4 por ciento, inferior al registrado en el 2015, que fue del 8,2 por ciento.

Este resultado se explica principalmente por la reducción del ritmo del recaudo de aranceles (-9,6 por ciento) y de IVA externo (-2,9 por ciento), consecuencia del menor ritmo de las importaciones durante el año.

De la misma forma, el crecimiento del recaudo de impuestos directos se redujo, pasando de 8,4 por ciento nominal en el 2015 a 3,6 por ciento nominal en el 2016. Del lado positivo, cabe destacar que en febrero, el Índice de Precios al Consumidor presentó un aumento de 1,01 por ciento respecto al mes anterior, con lo cual la inflación anual bajó a 5,18 por ciento, continuando con la tendencia descendente iniciada en septiembre.
Por su parte, hay que señalar que en los primeros meses del 2017 el comportamiento de la actividad muestra desaceleración. Las ventas del comercio en enero se redujeron 0,2 por ciento anual, de otro lado, según el Dane, la producción industrial se contrajo en 0,2 y -0,6 por ciento, sin refinación de petróleo.

Adicionalmente, al estudiar los resultados presentados en el Índice de Confianza Industrial de Fedesarrollo, se encuentra que la percepción de los industriales durante enero empeoró con respecto a la que tenían en diciembre, y enero del año pasado.
Por su parte, el Índice de Confianza al Consumidor de Fedesarrollo alcanzó su nivel más bajo, y el crecimiento de las ventas de vivienda se redujo en enero en valor (-6.6 por ciento) y en metros cuadrados (-9.2 por ciento).

El menor ritmo de actividad económica se reflejó también en el sector financiero, que viene registrando una desaceleración importante de la dinámica de la cartera bancaria, especialmente la de tipo comercial.

En el mismo sentido, los flujos de inversión extranjera en Colombia, registrados por el Banco de la República, muestran una reducción año corrido hasta inicios de marzo muy significativa. También en enero, la demanda de energía decreció 2,8 por ciento anual, explicada por una caída del 3,6 por ciento en el sector regulado y en el no regulado.
Todos estos indicadores y resultados de encuestas, sumados a la caída que vienen presentando las importaciones y el incremento de la tasa de desempleo abierto para el total nacional, hacen pensar que la tasa de crecimiento de la economía fue supremamente bajo en el primer trimestre del año.

Para el 2017, entidades como el Fondo Monetario Internacional han venido reduciendo sus proyecciones del aumento anual del PIB y lo sitúan en 2,2 por ciento. En el Informe al Congreso, el Banco de la República estima que la tasa de crecimiento será similar a la del 2016, o sea 2 por ciento anual. De acuerdo a lo descrito atrás, estas proyecciones lucen incluso muy optimistas.

Roberto Junguito
Exministro de Hacienda
roberto.junguito@gmail.com

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