Roberto Junguito

El libro de Uribe

Roberto Junguito
POR:
Roberto Junguito
octubre 23 de 2012
2012-10-23 10:52 p.m.
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El libro del expresidente Uribe, titulado No hay causa perdida, es una gran contribución para la historia política, social y económica de Colombia.

Recuenta anécdotas de su vida personal, su visión sobre el país y su obra de gobierno como Presidente de la República entre el 2002 y el 2010, así como sus experiencias como congresista y gobernador de Antioquia.

Es un escrito ameno de leer y muy interesante.

Entre los episodios familiares resalta su formación como abogado, las lecciones que recibió de su padre y en las universidades de Harvard y Oxford, su interés por el campo colombiano, particularmente por la ganadería y los caballos de paso fino, y su dedicación a la política.

Reconoce que desde joven se fijó la meta de llegar a ser Presidente de la República.

El trabajo refleja su perspectiva sobre los problemas del país y las posibles soluciones. También comprende lo sucedido durante su campaña presidencial, y las prioridades de gobierno, como la seguridad interna, la confianza inversionista y la inclusión social. Respecto a su estilo de gobernar, señala la importancia de estar en contacto permanente con los colombianos, la utilidad de los consejos comunitarios y su filosofía, muy antioqueña, por cierto, de trabajar, trabajar y trabajar.

El tema de la seguridad interna, como era de esperar, es centro de atención a lo largo del libro.

Destaca que Colombia había transitado de la violencia a la izquierda armada.

Asimismo, desarrolla el tema del vínculo entre la guerrilla y el narcotráfico, los actos terroristas de las Farc, el paramilitarismo, las Convivir, los esfuerzos frustrados de gobiernos anteriores y del suyo por conseguir la paz, así como sus acciones para combatir a los insurgentes.

Recuerda que el día de su posesión, las Farc habían lanzado cohetes dirigidos hacia el Palacio de Nariño y el Congreso, rememora la prioridad otorgada a la protección de las carreteras colombianas, las acciones del Gobierno para rescatar a los secuestrados, unas exitosas, como la de Ingrid Betancur y los tres norteamericanos, y otras desafortunadas, como fue el caso de Gilberto Echeverri y Guillermo Gaviria.

En el libro también hace un detallado informe sobre las acciones que llevaron a la baja de ‘Raúl Reyes’.

Los asuntos de la economía y la inclusión social también encuentran espacio en su libro. Describe la difícil situación de las finanzas públicas a inicios del Gobierno, y la falta de acceso al mercado internacional de capitales a raíz de la crisis asiática que repercutía sobre toda América Latina.

Al respecto, resalta la necesidad que tuvimos de recurrir al establecimiento del impuesto al patrimonio para financiar a las Fuerzas Armadas, así como las reformas introducidas en el frente de la seguridad social, y las gestiones adelantadas con los organismos multilaterales de crédito para asegurar el financiamiento de los bienes públicos.

En el frente internacional, detalla los contactos con el presidente Bush y, sobre todo, las difíciles relaciones que sostuvo con el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y con el de Ecuador, Rafael Correa, originadas en su presunto apoyo a los insurgentes colombianos.

También hace referencia a sus contactos personales con Fidel Castro.

En conclusión, el libro de Uribe merece ser leído con detenimiento para comprender los logros y frustraciones del país y del primer mandatario durante la primera década del siglo XXI.

Roberto Junguito

Presidente de Fasecolda

rjunguito@fasecolda.com

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