Roberto Junguito

Las reuniones del Fondo Monetario

Roberto Junguito
Opinión
POR:
Roberto Junguito
octubre 14 de 2015
2015-10-14 04:51 a.m.
http://www.portafolio.co/files/opinion_author_image/uploads/2016/02/19/56c78676872a9.png

El sentimiento generalizado, que surgió de la reunión anual del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, realizada en Lima la semana pasada, es que la economía mundial está en camino de recuperación, aunque a un ritmo ‘mediocre’. Prevalece un optimismo moderado con relación al avance de la economía de Estados Unidos, cuya tasa de crecimiento para el año en curso se espera alcance el 2,5 por ciento, y también frente a Europa e incluso Japón. Existe preocupación por la desaceleración de China, cuya tasa anual de crecimiento alcanzará cerca del 6 por ciento, por debajo de su crecimiento reciente, pero se juzga que el ajuste era esperado y que dicha economía se encuentra lejos de lo que sería un aterrizaje.

También se hizo énfasis en el hecho de que la desaceleración de las economías emergentes, que dependen de la exportación de productos básicos, en especial energéticos como el petróleo, no es solo un fenómeno cíclico, sino que tiene un componente estructural, y se estima que dicho impacto restará más de 2 por ciento anual a sus tasas de crecimiento entre el 2015 y el 2017, frente al registrado entre el 2012 y el 2014. Por lo tanto, resaltan la importancia de proseguir el proceso de reformas estructurales, pero, ante todo, aquellas que tienen un impacto favorable tanto en el crecimiento como en la equidad.

En ese entorno, otra fuente de preocupación mundial es la desaceleración marcada que se viene registrando en países emergentes, principalmente de América Latina, altamente dependientes de la exportación de productos básicos.

Las proyecciones del FMI son de estancamiento para el conjunto de la región en el presente año, y apenas ligero crecimiento para el 2016. No obstante, tanto las cifras como las opiniones, indican que existen grandes brechas y divergencias. Venezuela se visualiza casi como causa pérdida, pues registra una hiperinflación y un desplome gigantesco de su economía. En menor escala, Brasil también registra síntomas similares y se comenta que en ambos casos existen deficiencias de gobernabilidad. Ello contrasta con lo que viene sucediendo con los países de la denominada Alianza del Pacifico. De estos, se reconoce que tienen instituciones económicas sólidas, como son sus bancos centrales independientes, regímenes de inflación objetivo, reglas fiscales y tasas de cambio flexibles, además de encaminarse en un proceso de integración financiera que les permiten desplegar una mejor respuesta de políticas ante la incidencia de la caída de los precios de exportación.

Se prevé que la flexibilidad de la tasa de cambio redundará en diversificación de exportaciones, pues la respuesta a la tasa de cambio real continúa siendo significativa.

En opinión de los banqueros, existe plena confianza en que los países de la Alianza del Pacífico, de continuar fortaleciendo sus marcos institucionales vigentes, mediante mejora en la calidad de las políticas, seguirán recibiendo el apoyo financiero de la banca comercial internacional, aun en estas épocas de turbulencia, ocasionada por la caída de los productos básicos de exportación.

El Ministro de Hacienda de Colombia hizo énfasis en ello, así como en el impacto contracíclico y favorable que tendrá en el país el desarrollo de los proyectos de infraestructura vial de cuarta generación y, en el más largo plazo, el proceso de paz, al crear un ambiente propicio para la inversión, sobre todo, en el campo.

Roberto Junguito
Exministro de Hacienda
roberto.junguito@gmail.com
 

Nuestros columnistas

día a día
lunes
martes
miércoles
jueves
viernes
sábado